La experiencia de viajar en bicicleta

Como sabes muy bien yo nunca paro quieta y a la hora de aprovechar las vacaciones además de hacer los deportes que más me gustan, mi marido y yo siempre acabamos organizando algún pequeño viaje… en bicicleta.

Tourist

¿Por qué en bicicleta? Pues porque además de ser más rápido que ir andando, no tiene comparación el pedalear por carreteras o caminos, o dormir en tu tienda de campaña que coger un coche o un avión y plantarte allí en un par de horas.

Por eso hoy te voy a hablar de algunas cosas básicas sobre los viajes en bicicleta para ver si te pica la curiosidad y te animas a hacer alguno este verano.

Material básico

Mi marido y yo solemos hacer viajes de dos semanas. Por ejemplo, el verano pasado nos hicimos el Camino de Santiago en bicicleta.

No te dejes engañar. No hace falta que te compres la bicicleta más preparada para hacer cicloturismo. En realidad, con que estés a gusto en tu montura y la veas capaz de aguantar unas buenas cuestas bastará. Yo usé mi BMX de toda la vida y salí viva y satisfecha. Sobre si usar calas, hay mucha disputa por el tema. Mi marido las usa, pero yo por ejemplo prefiero no usarlas para tener el pie más libre y poder moverlo un poco cuando estoy más cansada.

En las alforjas (o mochila) es fundamental que metas un pequeño botiquín de emergencias y crema solar, así como repelente de insectos si vas a rodar en verano. ¿Mudas de ropa? Una. O dos. Piensa que toda la ropa que lleves de más será peso en las alforjas que tendrás que cargar al pedalear.

Por otro lado, llevar un móvil o un mini portátil a veces se vuelve esencial, al menos para ir avisando de que estás vivo. No hace falta que te lleves un cargador portátil, siempre habrá un enchufe en cualquier pueblo en el que pares.

Comida y alojamiento

Yo no lo pensé dos veces: tienda de campaña. Te ahorras dinero y si estás en un pueblo puedes pedirle a alguien que te deje acampar en su jardín (si vas al Ayuntamiento quizá hasta te dejen montar tu tienda dentro del polideportivo municipal, aunque nosotros no lo hicimos) y así estarás más protegido. Por supuesto, alguna noche puedes darte un lujo en un hotel.

En cuando a la comida, esto depende de tus preferencias. Puedes ir parando en pueblos a comer en pequeños restaurantes o hacer la compra en el supermercado de turno y hacerte algún bocadillo, armarte de fruta y frutos secos… como prefieras. Si tienes suerte, puedes probar a ofrecer tus servicios en algún restaurante o a algún trabajador del campo a cambio de una buena cena, cama o ducha.

¿Y tú qué? ¿Te animas a hacerte un buen viaje en bici?

5 comentarios sobre:
“La experiencia de viajar en bicicleta”

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.


*