Descubre el slackline

Practicar deporte al aire libre es una de las cosas más satisfactorias que puedes hacer. Y es que te aseguro que realizar ejercicio físico mientras estás en contacto con la naturaleza y el aire fresco te hace ver la vida de otra manera. Existen una gran cantidad de actividades que puedes realizar al aire libre y elegir una u otra únicamente depende de tus preferencias.

Descubre el slackline

Hoy quiero presentarte una actividad algo diferente a lo habitual que descubrí hace poco y me sorprendió mucho: el slackline. ¿Has oído hablar de él?

El equilibrio es fundamental

Es posible que el slackline no te suene de nada y es lógico, puesto que en nuestro país todavía no es muy popular. Esta modalidad deportiva consiste en cruzar de un punto a otro a través de una cinta plana de entre tres y cinco centímetros de ancho que se engancha a dos objetos, normalmente un árbol o un poste, que están situados cada uno en un extremo del recorrido.

En este deporte lo más importante es tener un buen equilibrio y ser capaz de controlar tu cuerpo para no caerte. La cinta debe estar lo más tensa posible para asegurar que soporte el peso de tu cuerpo. Es muy parecido al funambulismo, aunque la superficie por la que se camina es diferente y la altura a la que se hace suele mucho menor.

Puedes hacer más cosas aparte de caminar

El hecho de utilizar una cinta permite realizar más ejercicios además de caminar sobre ella. Lo normal es utilizar una cinta elástica, lo que hace que puedas, por ejemplo, saltar o realizar diferentes tipos de movimientos. Una curiosidad es que hay gente que, incluso, realiza diferentes posturas de yoga sobre la cuerda de slackline. Eso te puede dar una idea de las posibilidades que ofrece.

Dentro del slackline puedes practicar diferentes estilos. Por ejemplo, puedes hacerlo sobre el agua, o utilizando cuerdas muy largas para recorrer grandes distancia. Existe, como en muchos deportes, una modalidad extrema, en la que los más aventureros se sitúan a más de 20 metros de altura. Lo más habitual es que, si te decides a practicar esta modalidad, lo hagas con grandes medidas de seguridad, usando un arnés para evitar desgracias. Otra modalidad consiste en dejar la cuerda poco tensa y realizar balanceos sobre ella.

Con el slackline puedes ayudar a trabajar no solo tu cuerpo, sino también tu mente, ya que tienes que tener una gran concentración cuando estás sobre la cinta para no caerte. ¿Te animas?

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