Por qué debes respetar el horario y frecuencia de las comidas

¿Cuántas veces has dejado una dieta por no seguir bien los horarios? Es algo normal que le pasa a mucha gente. Algo tan aparentemente simple como planificar mal la frecuencia y horarios de cada comida puede dar al traste con nuestro esfuerzo y sacrificio.

los beneficios de seguir bien el horario de la dieta

Si te marcas una dieta, ya sea de adelgazamiento o simplemente para comer de manera más saludable, debes cumplir los horarios establecidos estrictamente, incluso el fin de semana. De nada te sirve hacerlo bien cinco días si luego durante el sábado y el domingo no mantienes esa rutina.

Pero ¿sabes realmente por qué es importante respetar un horario de comidas?

Todo depende del metabolismo basal

Hay que tener en cuenta que nuestro organismo está acostumbrado a dormir unas horas concretas y también a recibir nutrientes a su debido tiempo. Cuando te saltas comidas o las haces muy de vez cuando y a diferentes horarios, tu cuerpo también sufre una serie de consecuencias. ¡Aguantar el hambre no es bueno!

Cada persona tiene un metabolismo basal diferente, el necesario para poder vivir. Tu metabolismo basal varía según la edad que tengas y dependiendo de tu género. Por ejemplo, los hombres suelen perder calorías más rápidamente que las mujeres al tener un metabolismo basal más alto. Así que es verdad que a nosotras nos cuesta más perder peso.

Tu cuerpo es más inteligente de lo que puedas pensar, ya que se adapta fácilmente a la frecuencia de aportes energéticos diarios que tú decidas. Pero si modificas esta frecuencia cada día, tu cuerpo no se adaptará y la dieta que sigas no servirá para nada. ¿Entiendes ahora la necesidad de cumplir unos horarios de comidas?

Rígete por el índice glucémico de los alimentos

Si te planteas empezar una dieta ten en cuenta que deberás planificarte unos horarios fáciles de cumplir y de tal manera que sean compatibles con tu vida diaria.

Para respetar los horarios puedes pensar en el índice glucémico de los alimentos. Y ¿qué es esto? Pues es la velocidad de absorción de cada comida. Cuanto más dulce sea el producto alimenticio mayor índice glucémico tendrá. Por lo tanto, los alimentos con alto índice glucémico aportan energía muy rápidamente pero desaparece muy deprisa y los de bajo índice se van consumiendo poco a poco. Cada parte tiene sus ventajas y desventajas.

Teniendo esto cuenta podrás respetar los horarios de manera más efectiva. ¿Cómo? Por ejemplo, si a lo largo del día te encuentras en un momento muy ajetreado lo mejor es que ingieras niveles altos de hidratos. Pero si tu jornada está siendo muy relajada tendrás que comer alimentos con menor índice glucémico.

En cuanto a la frecuencia, lo ideal es que comas cada 3 horas. Así que desayuna fuerte y estate sin comer las horas indicadas, pues lo peor que puedes hacer es picar entre comida y comida. A mediodía tendrás que comer de forma habitual y a media tarde deberás comer varias piezas de fruta de alto nivel nutricional para aguantar hasta la cena, la cual tendrá que ser ligera y de bajo nivel glucémico, pues necesitarás descansar bien para el siguiente día. Yo suelo cenar siempre una ensalada de lechuga, tomate y atún. Me sacia y está buenísima.

En tu caso, ¿sigues los horarios de comidas adecuados?

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