Descubre algunos trucos para engañar al apetito

Muchas personas creen erróneamente que la mejor manera de perder peso es engañando al apetito para así comer menos. Pero en realidad, lo más importante es buscar alimentos de pocas calorías como la lechuga, zanahoria, cebolla, pepino… y no importa que tengas hambre antes o después de las comidas principales, ya que puedes comer siempre que tu cuerpo lo necesite pero de una manera sana y equilibrada.

algunos tips para engañar al organismo cuando entra el gusanillo

En cualquier caso, aunque muchas veces intentamos engañar al apetito para no comer con tanta ansiedad, no olvides que cuando tu cuerpo necesita comer es porque le faltan nutrientes sanos que tienes que aportarle.

Toma fruta y frutos secos

Para saciarte entre comidas y acabar con el apetito, ¿has probado a comer una pieza de fruta? La mayoría de las frutas contienen agua y ayudan a hidratarnos, además de darnos numerosas vitaminas y minerales.

Pero tienes que tener claro que no es lo mismo tomar un zumo de fruta que una pieza de fruta, porque hay zumos que no son naturales y por lo tanto tendrán menos elementos nutritivos. Es mejor tomar la propia pieza de fruta para saciarte. Si decides tomarte un zumo, tendrás que prepararlo de manera natural e ingerirlo inmediatamente para no perder las vitaminas.

Otra opción para calmar tu ansiedad es comer frutos secos entre horas, ya que son alimentos que sacian muy rápido y proporcionan energía a tu cuerpo. Dependiendo del fin que quieras conseguir, será mejor que tomes un tipo de fruto seco u otro pero siempre que no esté frito.

Sáciate durante todo el día

¿Has pensado en recurrir al agua? Tan sencillo como eso. Es algo que yo utilizo bastante. Puedes saciar tu apetito en gran medida bebiendo agua en abundancia durante el transcurso de todo el día. No tiene calorías y notarás que tu estómago se llena, ya que tu tripa se hinchará de forma momentánea. Es un buen mecanismo para engañar el apetito, ya que la orina la expulsarás continuamente pero tu cuerpo necesitará siempre hidratarse y te pedirá que bebas de nuevo.

Por otra parte, es necesario que realices 5 o 6 comidas diarias en vez de las tres habituales. De esta manera evitarás las comidas copiosas. Prueba a comer sano más veces pero en menor cantidad.

Y otro truco de la abuela que puede funcionar bien: comer en platos de postre. Puede parecer algo absurdo, pero utilizar platos más pequeños nos ayuda a engañar a nuestro subconsciente pensando que hemos comido una mayor cantidad al ver el plato lleno.

Desayuna siempre

Pero para una buena alimentación debes empezar el día con energía, desayunando mucho y bien. Si desayunas fuerte no tendrás hambre tan pronto, retrasando así tu apetito. Si desayunas mucho, comes un poco menos y cenas ligero, seguro que notarás un cambio muy positivo en tu vida diaria.

Por último, intenta realizar actividades que te distraigan para evitar pensar en comida, ya que cuando estás aburrido tu apetito suele activarse antes. ¡Seguro que encuentras alguna afición que te llene y haga que el día pase volando!

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.


*