Come sano y diferente en la oficina

En los tiempos de dificultad económica en los que vivimos es casi imposible poder comer todos los días de menú en algún restaurante. Por eso, muchas personas optan por llevarse la comida de casa en un táper y así se ahorran el dinero de la comida (y no recurren a los restaurantes de comida rápida). A todos ellos les quiero dedicar mi post de hoy.
Empieza a comer sano en la oficina

Existen muchas posibles comidas que puedes llevar sin problemas en el táper y, además, todo lo sanas que tú quieras. ¡Juega con los ingredientes y descubre nuevos platos!

Puedes hacer un plato vegano

Una opción muy sana es que hagas una pasta al pesto vegano. Suena genial, ¿verdad? Para ello necesitarás los siguientes ingredientes: pasta integral (por ejemplo, espirales), albahaca (preferiblemente fresca), perejil, almendras en polvo (aproximadamente cuatro cucharadas soperas), aceite de oliva (3/4 cucharadas normales), un diente de ajo y tomates secos. También puedes darle un toque decorativo y de sabor añadiendo piñones, pero ya es a elección del consumidor. Las cantidades de cada ingrediente son orientativas y también dependerán de tus gustos. Con la práctica irás descubriendo la cantidad exacta que te gusta de cada cosa.

Una vez que ya tengas todos los ingredientes listos, comienza a preparar el pesto. Para ello, echa en la batidora un puñado de albahaca y más o menos un vaso lleno de hojas de perejil. Pon el resto de ingredientes y bátelo todo junto, añadiendo agua y aceite en la cantidad que consideres oportuna. Una vez que esté a tu gusto, deja reposar el pesto en la nevera y empieza a hacer la pasta. Hiérvela en agua con un poco de sal hasta que quede al dente y escúrrela bien. Después, añade el pesto y, si quieres, ponle piñones y algo de tomate seco para decorar. Ya está listo para poder comerlo cuando quieras.

¡Prueba la quinoa!

Si eres deportista y comes de táper en el trabajo, uno de los mejores alimentos que puedes cocinar es la quinoa. Una receta que está muy buena es una ensalada de quinoa y queso feta. ¡A mí me encanta!

Necesitarás 100 g aproximadamente de quinoa, 50 g de tomates secos, 25 g de queso feta, una bolsa de rúcula, aceitunas negras, orégano, aceite de oliva y, si quieres, puedes añadirle vinagre balsámico.

¿Preparado para cocinar? Lava y escurre la quinoa, y añádela a una olla con el aceite de oliva, intentando que se haga una pasta. Añade aproximadamente el doble de agua que la cantidad de quinoa que has puesto. Échale sal para darle algo de sabor, tápalo hasta que hierva y después déjalo a fuego medio durante 20 minutos más o menos para que se evapore todo el líquido. Remuévelo para que no se pegue, echa la quinoa en una fuente para que se enfríe y después añade el resto de ingredientes. ¡Listo!

¿Preparado para comer diferente?

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