Cómo planificar el menú semanal

En ocasiones resulta complicado ser capaz de elaborar un menú equilibrado para toda la semana. Muchas veces tienes que comer fuera o no tienes tiempo de elaborar comidas que requieran mucha preparación.

Cómo planificar el menú semanal

Hoy quiero darte algunas nociones básicas para que puedas elaborar un menú semanal equilibrado y sano, en el que hacer cinco comidas al día es fundamental.

Un buen desayuno es clave

El desayuno es la primera comida del día y la más importante, por lo que puedes tomarte ciertas libertades. Para el desayuno lo ideal es que combines productos lácteos con fruta y con hidratos de carbono. No tengas miedo de consumir muchos alimentos porque los irás quemando a lo largo del día.

Por ejemplo, puedes tomarte un zumo natural o una pieza de fruta, en función de tus preferencias. Si te gustan varias frutas puedes ir alternándolas para que no se te haga aburrido el desayuno. En cuanto a los productos lácteos, pueden ser tanto yogures como queso o leche. Puedes sustituir la leche por café o una infusión e incorporar cereales a tu desayuno. También puedes tomar una tostada con aceite de oliva.

La comida es más abierta

A la hora del almuerzo debes tratar de consumir vegetales, ya sea en ensalada o en platos preparados, como judías verdes, coliflor, etc. Puedes acompañarla con proteínas como pescado, pollo, pavo o carne de vacuno con su correspondiente guarnición, que pueden ser patatas o ensalada.

La otra opción es comer hidratos de carbono, como pasta, arroz, etc. Los días que como hidratos solo lo acompaño con una ensalada, ya que son platos que llenan mucho.

La ensalada, tanto en un caso como en otro, puede llevar todo lo que tú quieras. Cuanta más variedad tenga, más atractiva te resultará. Puedes echarle huevo duro, atún, maíz, espárragos, etc.

La cena cuanto más ligera mejor

Una idea fundamental es que en la cena debes eliminar los hidratos de carbono, ya que no vas a quemarlos y se te acumularán en el organismo. La cena puede ser igual que la comida, es decir, vegetales más un plato de proteínas. En este caso, te recomiendo que elijas un puré, una crema o una sopa en lugar de la tradicional ensalada. Los huevos o el pescado son una gran opción para las cenas, ya que no suponen una gran carga calórica.

Entre horas come cosas ligeras y cuando te entre el hambre entre las comidas principales lo ideal es comer una pieza de fruta o un puñado de frutos secos, que te saciarán y apenas engordan. ¿Te animas a planificar tu menú?

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