Trucos para controlar el hambre

¿A que tu madre siempre te ha dicho lo importante que es la alimentación? Pues bien, hay momentos en los que por muy buena que sea la alimentación no te queda otro remedio que controlarte un poco porque no es el momento más oportuno para comer. Entonces, ¿cómo hacer para eliminar esa molesta sensación?

Trucos para controlar el hambre

Comiendo de manera equilibrada, para que cuando comas la siguiente vez no lo hagas en exceso y no llegues con ganas de comerte un supermercado entero. ¿Cómo conseguirlo? Debes comer unas cinco veces al día y, si lo haces, tu cuerpo mantendrá un nivel de alimentación más o menos constante que impedirá que aparezca el hambre. De todas formas, quiero enseñarte unos trucos para que puedas controlar tu hambre y, por tanto, tus ganas de comer.

La rutina es muy importante

Uno de los elementos clave para evitar el hambre es que te establezcas una rutina de comidas. Esa rutina dependerá de tus propios horarios y debes organizarte de la mejor manera posible. Lo ideal es que no dejes pasar más de tres o cuatro horas entre cada una de las cinco comidas.

El objetivo es que tu cuerpo se acostumbre a comer a unas determinadas horas y se adapte para que se administre los alimentos que le das en cada comida. Con ello conseguirás que el hambre no aparezca porque le das a tu cuerpo lo que necesita cuando lo necesita. Comer alimentos ricos en fibra es un buen remedio para luchar contra el hambre, ya que son saciantes y de digestión lenta, lo que hace que tarde más en aparecer el hambre.

En sentido contrario, debes evitar comer alimentos ricos en azúcar, ya que hacen que aumente tu nivel de esta sustancia en sangre y, una vez que baja el nivel, tienes más hambre.

Come con calma y tranquilo

¿Tienes poco tiempo para comer? ¿Eres de los que come deprisa y corriendo? Pues eso es muy malo para luchar contra el hambre, porque hace que no asimiles correctamente los alimentos y tu cuerpo te reclame más comida de la necesaria. Por eso, debes sentarte en un lugar tranquilo en el que no tengas distracciones y puedas tomarte tu tiempo para disfrutar de la comida.

Como ya te he mencionado antes, tener una dieta equilibrada es básico para evitar tener hambre. Por la mañana no debes tener miedo de comer mucho durante el desayuno, porque te levantas con el estómago vacío por el tiempo que has estado durmiendo y necesitas cargar las pilas para empezar bien el día. Un buen desayuno evitará que tengas hambre antes de tiempo.

Las comidas de media mañana y media tarde deben ser algo ligero que te sirva para aguantar hasta la siguiente comida importante. Si puedes, organízate bien el menú diario para asegurarte de que comes lo suficiente para no tener hambre. No es tan difícil combatir el hambre, ¿verdad?

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