¿Hay alimentos que engordan?

“Esto sí” o “esto no, que engorda”. ¿Te suena? Clasificar los alimentos en los que engordan y en los que no, en prohibidos y permitidos, es tan poco científico como posible origen de malos hábitos nutricionales, porque te puede llevar a no comer en absoluto alimentos que, en su justa medida, no deben faltar en tu dieta.

¿Hay alimentos que engordan?

Hay alimentos con mayor o menor carga calórica por unidad de peso. Nada más. Y habrá que ingerirlos en una cantidad menor o mayor para conseguir no superar el aporte calórico que nuestro cuerpo necesita. Por eso, hoy voy a hacer un alegato en favor de esos alimentos que sueles mirar con malos ojos e incluso deseas en secreto.

¡A desmontar mitos!

Quién no ha dejado de comer pan cuando ha decidido hacer algo para perder esos kilitos que no se sabe cómo ni cuándo se han instalado en su cuerpo. El pan, como la pasta o el arroz, es sobre todo hidrato de carbono, y los carbohidratos son la gasolina sin la que no podemos funcionar. En realidad, no es el pan el que te engorda, sino lo que haces con él (rellenarlo de chorizo, mojarlo en salsa…).

Obviamente, si tomas muchos carbohidratos y no consumes la energía que te proporcionan, engordas. Pero, cuidado, si tomas pocos puede que tu cuerpo te pida sustituirlos por grasas, lo que aparte de ser peligroso para tu salud te puede engordar todavía más.

Frutas sí, plátano no. Y, ¿por qué? Es cierto que unas frutas son más calóricas que otras, y el plátano, como la uva, se encuentra entre ellas. Pero, ¿has pensado en cuánto pesan las uvas que te comes o un plátano sin piel? La diferencia calórica entre unas frutas y otras no justifica renunciar a ninguna de ellas.

¿Y la carne de cerdo? Pues por gordito que veamos a este animal, la carne de cerdo no es significativamente más grasa que, por ejemplo, la de ternera. Depende de la pieza, pero, además, se ve a simple vista y puede eliminarse.

Los fritos… Aquí no te voy a engañar. La diferencia entre hacer un plato a la plancha y freírlo es innegable. Pero tampoco exageres. Lo importante es no abusar. No es necesario que renuncies por completo a ellos. Usa aceite de oliva bien caliente y absorbe el exceso de grasa de tus alimentos dejándolos reposar en papel de cocina.

¿Picar o no picar?

Esta es la cuestión. ¿Lo es de verdad? Porque los nutricionistas recomiendan a aquellas personas que intentan perder peso realizar hasta cinco comidas al día. Así que lo que tenemos que cambiar es el “chip”: convierte el picoteo en la merienda o en el tentempié de media mañana. Y no renuncies a los frutos secos. Sí, son grasos, pero su grasa es de la “buena”, tienen muchos otros nutrientes muy beneficiosos para ti y, además, puedes tomarlos en pequeñas dosis que no te van a engordar nada.

Tira de sentido común y podrás comer de todo.

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