Date el gusto: pon jamón ibérico en tu dieta

El objetivo de cualquier dieta es ser equilibrada, baja en grasas saturadas y colesterol, y alta en nutrientes y fibra. Pero si crees que para lograrlo debes renunciar al sabor y a los placeres culinarios, no puedes estar más equivocado.

Date el gusto: pon jamón ibérico en tu dieta

Nuestra tradición mediterránea está llena de alimentos ricos y sanos con los que diseñar la dieta equilibrada y cardiosaludable que buscamos, pero hay uno en el que quizás no piensas y que te puede dar una sorpresa, y agradabilísima además.

El jamón ibérico: una bomba de salud

Que el jamón ibérico es una exquisitez gastronómica lo sabemos todos. Que para los extranjeros es, junto con la paella y por delante de la tortilla de patatas, un alimento típicamente español también lo sabes. Lo que puede que ya no sepas es lo sano que puede llegar a ser.

El jamón ibérico tiene grasa, sí, pero de la buena, de la que debemos tomar, porque, no lo olvides, también debes ingerir grasas para estar sano. De la cantidad de ácidos grasos monoinsaturados que contiene el jamón ibérico, el principial es el ácido oléico, el mismo del aceite de oliva. Pero tampoco es, ni mucho menos, solo grasa: es una fuente importantísima de hierro, calcio y vitamina D. Y estoy segura de que no hace falta que te recuerde lo esenciales que son estos nutrientes en la alimentación de toda la familia, pero especialmente de nosotras, las mujeres.

El jamón ibérico es el que se obtiene de una determinada raza de cerdo, la ibérica; esto, junto a su alimentación a base de bellotas y en régimen de semilibertad en las dehesas, le proporciona su exquisito sabor y sus extraordinarias cualidades nutricionales.

Cómo introducirlo en tu dieta

Seguro que estás pensando que no están los tiempos para introducir en tu dieta un alimento cuyo coste por kilo es muy superior a otras fuentes de proteína. Pues no creas. Si te paras a hacer números, puede que la cuenta resultante te sorprenda.

No es necesario ni recomendable comer 200 gramos (que es lo que pesa un filete de ternera no especialmente grande) de jamón ibérico para obtener las proteínas, ácidos grasos esenciales, vitaminas y minerales que necesitamos. Con 100 gramos, dos o tres veces por semana, es más que suficiente, y el coste no será significativamente mayor que el de tomar esas dos o tres veces por semana otro tipo de carne menos saludable desde el punto de vista cardiovascular.

Con ensaladas, con melón, con guisantes, en croquetas, en una tortilla paisana, en un guiso con legumbres… Hay muchísimas formas de incluir el jamón ibérico en tu dieta habitual e ingerir las mejores proteínas posibles y mucho más. Recuerda: con un poco es suficiente porque es salud concentrada.

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