¿Estás embarazada? Prepárate cenas ligeras

Muchas de mis amigas que se quedan embarazadas acuden a mí para preguntarme acerca de la alimentación que deben seguir para no tener ningún tipo de problema y tener un embarazo feliz. La gran mayoría coinciden en que pasan muy mala noche y sufren ardores que no les dejan dormir.

¿Estás embarazada? Prepárate cenas ligeras

Mi consejo es que a pesar de que puedas tener hambre, lo más recomendable es que realices una cena ligera, que sacie el apetito, sea sana y esté rica. Por ello, te quiero proponer algunas ideas.

Platos fríos y calientes

Aunque la restricción de ciertos alimentos que sufren las mujeres embarazadas afecta en todas las comidas, es cierto que a la hora de la cena es cuando más cuidado hay que tener, ya que si un alimento no te sienta bien, puedes pasar una mala noche y por tanto no descansar adecuadamente, lo que repercutirá negativamente en el resto del día. No por ello vas a dejar de cenar, claro está. Por ejemplo puedes prepararte una sopa de guisantes o una crema de setas si te apetece algo calentito para calentarte en las noches frías de invierno.

Si, por el contrario, quieres algo refrescante que te ayude a paliar el calor nocturno del verano, nada mejor que una ensalada de pollo y manzana o unos tomates rellenos de queso y maíz. Son recetas bastante sencillas de preparar y muy refrescantes.

El postre que no falte

Seguro que hay noches que se te antoja algo más especial y no por ello vas a tener que renunciar a una cena ligera. Sé que es difícil no sucumbir a la tentación en forma de pizza o hamburguesa grasienta que sufren todas las embarazadas, pero te aseguro que se puede. Por ejemplo puedes prepararte una pechuga de pavo con ciruelas, un plato muy vistoso, delicioso y, sobre todo, ligero. Muy recurrentes también son los pescados como el lenguado a la naranja.

En cuanto a los postres, lo más seguro es que la palabra chocolate aparezca en la práctica totalidad de tus antojos. Y para quitarte el mono, te recomiendo unas fresas bañadas en chocolate, que aunque no sea el postre más ligero del mundo, sí lo es en comparación con atiborrarse a chocolate o helado del mismo sabor.

¿Te animas a probar alguna de estas ideas?

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