Zona de confort y deporte

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Mucho se habla de la zona de confort, yo al menos que estoy metido en el mundo del coaching, estoy bastante familiarizado con esas 3 palabras.

La zona de confort es esa zona mental donde estamos a gusto con todo, con nosotros mismos y lo que nos rodea y no vemos la necesidad de cambiar nada o sin estar a gusto con todo e incluso estando a disgusto, no es lo suficientemente fuerte esa incomodidad de la situación que vivimos como el esfuerzo que nos supone el tener que cambiarla. Para cambiarla tiene que haber algo que nos obligue a ello. Por ejemplo, puedes tener una piedra en el zapato y saber que estás incómodo con ella pero te da pereza sacártela pero de repente si la piedra pasa de molestarte a causarte dolor, daño, ya si que te verás obligado a sacártela.


Se puede estar desde cierta edad en zona de confort y no pasa nada, si uno es feliz así, tiene todas sus necesidades satisfechas, que siga así, ¿¿para que cambiarlo??. Y digo desde cierta edad porque la zona de confort se amplia con el aprendizaje y hay etapas en las que el aprendizaje es primordial, aprender a caminar, a hablar, a relacionarse, a estudiar, a trabajar, a crear hábitos, etc…y otras en las que tras ciertas conquistas, experiencias, retos superados, ya no ves ni motivaciones, ni necesidad en seguir aprendiendo que no quiere decir que no tengas necesidad en seguir disfrutando plenamente de la vida. Así que cuando aprendes e incorporas nuevos hábitos, estas rompiendo tu zona de confort y cuando ese nuevo aprendizaje ya está bien asimilado y automatizado, has creado una zona de confort más amplia.

Vamos a imaginar la zona de confort como un muro que hay que atravesar. Tú, eres una persona única, con tu propia identidad, con tus circunstancias, con tus valores, experiencias, creencias, actitudes, conductas, deseos, necesidades, sueños, objetivos, etc…todo ello va a determinar tus comportamientos y acciones en cada momento. En función de todo ello, romper esa zona de confort va a ser tan fácil como romper una cáscara de huevo o tan difícil como doblar una barra de acero. La necesidad de romper tu zona hará que esa zona sea cáscara de huevo o barra de acero. Si no tienes necesidad será barra de acero, ni te molestaras en intentarlo; si en cambio la necesidad te apremia, será cáscara de huevo, podrás con ello sin demasiada dificultad, entre medias, según el caso, puede haber trabajo de pico y pala, no será tan fácil como la cáscara de huevo pero tampoco imposible como la barra de acero, tendrás que trabajarlo, buscar la forma de romperla, ser muy constante y estar dispuesta o dispuesto a levantarte una vez más de las que te caes.

La necesidad de salir de esa zona, puede venir de uno mismo y su inquietud por aprender y experimentar cosas nuevas, crear nuevos hábitos, conocerse así mismo, aumentar autoestima, conocer gente nueva, ser más independiente, retarse o puede darse esa necesidad de salir por pura obligación, por ejemplo si te dicen que tienes que dejar de fumar porque puedes llegar si no a tener cáncer o si te quedas sin trabajo, una separación, cosas que te obligan a hacerte preguntas, tomar decisiones que se conviertan en acciones, para intentar pasar de la inseguridad a la seguridad en la que estabas y te sentías antes de que ocurriera eso que rompe tus esquemas mentales, tu zona de seguridad, de confort.

En lo que nos ocupa, el deporte; si no eres un deportista de cuna, de los de siempre, rompes tu zona de confort cuando te pones en marcha, vences la pereza y un día te pones a caminar, simplemente caminar 20 o 30 minutos, has dado el primer paso, luego hay que repetirlo y con la repetición de 2 o 3 veces por semana, lo habrás convertido en hábito y te habrás convertido en un deportista dejando atrás a la persona sedentaria, que sentía la necesidad de moverse pero nunca se animaba, hasta que un día decidió romper su zona de confort y por eso se movió y por eso paso a ser deportista.

Si eres deportista habitual, rompes tu zona de confort cuando incorporas una nueva rutina en tu entrenamiento, una nueva forma de alimentarte, siempre sana por supuesto, cuando sales del estancamiento de cierto estado de forma, cuando te preguntas que puedo mejorar, porque siempre hay algo que se puede mejorar, SIEMPRE.

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