Entrenar antes de desayunar o después

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Esta es una duda que con frecuencia se da sobretodo si metemos de por medio además la palabra adelgazar. Si queremos adelgazar nos da igual si es antes o después de desayunar, lo importante es entrenar y al final adelgazarás si es que es adecuado el equilibrio entre calorías gastadas y calorías ingeridas. Si la persona engorda es porque ingiere mas calorías de las que gasta, si el peso se mantiene estable es porque ingiere aproximadamente lo que gasta y si adelgaza es porque quema mas calorías de las que consume. Una dieta de 1200-1500 calorías diarias es adecuada para perder peso, aunque dependerá de la altura de la persona, del peso, de si es hombre o mujer, si eres sedentario o haces deporte y de la edad. Para adelgazar medio kilo por semana hay que gastar un promedio de 500 calorías mas de lo que consumes durante el día.

Así pues, con lo visto, puedes desayunar antes o después del ejercicio, es indiferente, si ya estás haciendo ejercicio y quieres adelgazar vas bien, sigue así y mantén una dieta sana y equilibrada.

Ahora la cuestión es qué desayunar y cuándo desayunar antes o después del ejercicio, si es que eres una persona deportista, que entrena habitualmente.

Si el día anterior tu cena fue liviana, no hubo carbohidratos, solo proteínas, verduras, fruta en cantidades razonables dentro de los parámetros 1200-1500 calorías por día, es conveniente, si quieres rendir bien, desayunar y luego tras dos horas hacer ejercicio. El desayuno, en este caso, lógicamente no puede ser a base de bollería, chocolate con leche, churros, galletas de chocolate o huevos, salchichas, tortilla, carne, como desayunan en ciertas partes del mundo, primero porque estaríamos rompiendo la base de calorías mencionada y segundo porque en el entrenamiento el estomago se movería cual lavadora, seria incomodo hacer deporte así, no rendiríamos bien sintiéndonos pesados. Debe ser un desayuno con tu café, a base de fruta, una tostada con miel o mermelada o tomate triturado con un chorrito de aceite, si se quieren cereales mejor avena, porque los cereales clásicos que nos venden, hasta diciendo que son bajos en calorías, tienen mucho azúcar y también cabe en este desayuno un vaso de zumo natural de la fruta o verdura que se quiera, a gustos.

Si el día anterior tu cena fue pesada, pizza o carnes o hamburguesas, patatas fritas, lo que se dice una buena carga de carbohidratos y/o proteínas, pues al día siguiente te puedes dar el lujo de entrenar en ayunas y hacerlo a tope, ya que tienes una buena reserva del día anterior dispuesta y esperando a ser quemada con el ejercicio de esa mañana, luego desayuna sano, no vayas a caer en bollería o lo mismo de la noche porque entonces por mucho deporte que hagas antes o después de desayunar, acabaras engordando, romperás la formula de las 1200-1500 calorías. Aunque si que puedes desayunar huevos, una buena tortilla, carne dependiendo de la parte del mundo en la que vivas, tu café con leche, tu zumo, tras el entrenamiento, ya que las proteínas que aportas a tu organismo, en este caso, nos ayudarán a compensar el desgaste muscular sufrido tras el entrenamiento.

Al final sentido común y como cada maestro tiene su librillo, prueba ambas opciones y escoge la que te convenga, puedes cenar liviano y hacer ejercicio en ayunas al día siguiente siempre y cuando sea un ejercicio liviano o desayunar antes, prueba todas las fórmulas y escoge la que te resulte más cómoda. Si cenas fuerte y desayunas fuerte después de haber entrenado, ya puedes hacer bien de ejercicio en ayunas, para poder compensar esas calorías que vas a ingerir, salvo que luego la comida y la cena no sean excesivas de nuevo, porque si no tienes garantizado engordar y eso va un poco en contra de poder disfrutar del deporte. Cuanto más cerca de tu peso ideal estés, más disfrutarás de un entrenamiento.

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