Cómo canalizar la ira

Cómo canalizar la ira

La ira es un sentimiento natural, sin embargo, es muy importante buscar métodos terapéuticos para canalizar este malestar interno. ¿Cómo lograr este objetivo?

1. En primer lugar, es muy importante identificar cuál es la causa que origina ese malestar emocional. El autoconocimiento potencia la gestión emocional.

2. Existen personas que acumulan asuntos pendientes de resolver: posponer la toma de decisiones produce ira, estrés y ansiedad. Por tanto, toma decisiones que te ayuden a ser más feliz hoy.

3. Busca el equilibrio entre razón y corazón en tu día a día porque la verdadera felicidad surge del equilibrio entre racionalidad y sentimiento. Para canalizar la ira es muy importante comprender la lógica del sentimiento más allá de su aspecto puramente racional.

4. Es adecuado tener más expectativas en uno mismo y menos en los demás. Existen personas que sufren en exceso por expectativas rotas cuando una tercera persona no ha actuado del modo previsible.

5. Apostar por la formación constante es una de las mejores medidas para evitar el estrés laboral a través de la motivación que aporta el aprendizaje como herramienta que permite adquirir nuevas competencias de trabajo. La frustración laboral es uno de los principales motivos de insatisfacción.

6. Ir al trabajo caminando también es un estímulo terapéutico para reforzar el pensamiento positivo y evitar los atascos de tráfico a primera hora. A través de un paseo, recibes estímulos visuales y auditivos que te permiten conectar con el momento presente.

7. Practica durante tu tiempo de ocio tus aficiones personales para reforzar tu sueldo emocional con la satisfacción que surge de hacer actividades que te encantan.

8. El contacto físico suma autoestima y reduce los niveles de estrés. Un abrazo es un refuerzo emocional que aporta consuelo a quien siente el sufrimiento de la ira cuando se enquista en el corazón. Es decir, el amor y el cariño son vitales para canalizar el enfado.

9. Cuida tu dieta ya que existen personas que cuando tienen algún disgusto tienden a descuidar su alimentación porque el enfado también puede alterar el apetito. Sin embargo, el modo en el que te alimentas también influye en cómo te sientes.

10. La ira se alimenta cuando recuerdas con detalle los motivos que causaron tu disgusto. Busca ocupaciones gratificantes en las que poner tu atención.

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