Cómo desconectar mentalmente en vacaciones

Cómo desconectar mentalmente en vacaciones

Tus vacaciones comienzan justo en el instante en el que tu mente y tu corazón están realmente centrados en el presente. Es decir, lejos de las ocupaciones del trabajo, el estrés de la oficina y de todo aquello que tendrás pendiente a tu vuelta. Esta dependencia que muchas personas desarrollan hacia el trabajo conecta con esa sensación de ser insustituible. Sin embargo, no pongas sobre tus hombros este peso y disfruta de tus merecidas vacaciones. ¿Cómo desconectar mentalmente del trabajo? En Bienestar, tu espacio de coaching te damos las claves:

1. Date el permiso para no hacer nada. En la sociedad actual, tendemos a confundir la productividad y los resultados con el aprovechamiento del tiempo. Cuando te permites el placer de no medir tus tiempos en términos de productividad, liberas tu mente y tu organismo de ese peso de cumplir con los plazos. Disfruta de la pereza como un sano placer de agosto.

2. Adiós a la tecnología. No se trata de no atender el teléfono móvil o de no mirar el correo electrónico. Sin embargo, desconectas del trabajo en la medida en la que también marcas distancia respecto del plano tecnológico.

3. Romper con la rutina. Experimenta la libertad de hacer planes distintos de los que disfrutas habitualmente. Conoce nuevos lugares. Date caprichos, por ejemplo, el placer de un buen helado. Siente el verano.

4. Ir a la piscina, escuchar música, sesiones de cine al aire libre, paseos por la orilla del mar, lectura, deporte, eventos sociales… Anota una lista de planes que te gustaría disfrutar en agosto.

5. Cursos de verano de las universidades. Muchos centros de formación ofrecen cursos temáticos especializados en un tema específico. Formación breve de tres o cuatro días que te permite actualizar tus conocimientos, hacer contactos profesionales y volver a recordar tu etapa universitaria.

6. Viajar al pueblo. Muchas familias que viven en la ciudad deciden pasar unos días en el pueblo durante agosto para volver a conectar con el ritmo relajado de la vida rural.

7. Aprender a cocinar. Este es un buen momento para elaborar nuevos platos y disfrutar de nuevos sabores. Dando especial protagonismo a los productos de la huerta. Por ejemplo, aprende distintas recetas de ensaladas.

8. Cuerpo en formaPracticar yoga al aire libre es un placer estival que te permite conectar tus sentidos y tu alma con el poder inmenso de la armonía del universo porque tú formas parte de ese todo.

9. Tiempo para ti. Comparte tus vacaciones con familia y amigos, sin embargo, no renuncies al tiempo para estar a solas. De este modo, descansas mentalmente de las relaciones personales.

10.  Turismo de proximidad. Anímate a descubrir los placeres gastronómicos, la belleza arquitectónica y el arte de los lugares próximos a tu lugar de residencia por medio de excursiones de día.

Disfruta de las vacaciones no como una huida hacia alguna parte sino como un periodo de pausa para reponer energía antes de retomar nuevamente tus compromisos profesionales.

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