Accesorios para la seguridad de tus niños en el agua

Cuando llega la época de verano, son muchas las familias que abarrotan las piscinas y playas. Yo, antes de tener a mis hijos, iba sin ningún miedo, pero ahora con Amaia y Erik me preocupo bastante. Y es que allá donde vayas siempre vas a tener puesto un ojo en tus niños y, sobre todo, en su seguridad.

kleines Mädchen im Schwimmbad

Por eso hoy te voy a mencionar algunas ayudas para que tus niños floten bien seguros en el agua.

Los más recomendables

Los manguitos suelen ser la opción más utilizada hoy en día. Es recomendable que se los pongas a partir de los dos años. Si están bien sujetos y no se los pueden quitar, puedes estar tranquila que a tus hijos no les va a pasar nada. Lo bueno es que, además, tienen las manos libres, por lo que pueden juguetear y, al no hundirse, perderán el miedo al agua.

También puedes optar por los cinturones de corchos que, aunque no son muy conocidos, son ideales. Rodean el torso del niño dándole libertad y, además, el sistema que llevan permite que puedas ir quitando placas de corcho según tus hijos vayan adquiriendo soltura y nadando mejor. Fue el que utilicé con Amaia al principio y la verdad es que es muy útil.

Por último, tenemos los gusanos, que seguro que los conoces de sobra. Son barras de espuma de polietileno flexible de muchos colores. Como los niños tienen que ir agarrados a ellas, ayudan a acelerar el aprendizaje y les deja mucha libertad de movimiento. Incluso puedes anudar esta barra a su cintura y convertirlo en un flotador. Eso sí, debes tener cuidado porque si tu hijo es muy pequeño, a lo mejor no es consciente de que si lo suelta, se hunde.

No tan recomendables

Los flotadores no es que sean una mala opción, es que algunos de ellos presentan algunos problemas. Por ejemplo, si es demasiado grande, tu hijo puede colarse por el agujero. Por su parte, si le queda demasiado ajustado, puede darse la vuelta, siendo esto muy peligroso. Además, te aconsejo que nunca compres un flotador con abertura para las piernas, porque pueden quedarse enganchados y si el flotador vuelca puede tener un problema. Si aun así te decides por un flotador, te recomiendo que sea antivuelco.

Por último, están las burbujas. Son parecidas al cinturón de corchos, pero en este caso el peso lo tienen solo en la espalda, como una mochila de colegio. Esta es precisamente la desventaja de esta ayuda, porque hará que tu hijo siempre vaya doblado y se tenga que esforzar por no tener la cara siempre debajo del agua.

Y tú, ¿con cuál de estos equiparás a tu hijo este verano?

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.


*