Ejercicios para desarrollar la motricidad gruesa de tus hijos

La motricidad gruesa es aquella que tiene que ver con la destreza general de los movimientos del cuerpo y el equilibrio; a diferencia de la fina, que se refiere específicamente a la habilidad manual y a la coordinación visomotriz. En general está completamente desarrollada en torno a los cinco años, pero existe una gran diferencia de agilidad entre unos niños y otros.

Ejercicios para desarrollar la motricidad gruesa de tus hijos

No es en absoluto preocupante, a no ser que te dé la sensación de que tu hijo se queda muy atrás respecto de todos los demás, en cuyo caso debes consultar con tu pediatra. Hoy vamos a sugerirte ejercicios que pueden ayudar a tu hijo a desarrollar este tipo de motricidad.

Para los más peques (0-3 años)

Hay multitud de ejercicios que estimulan el desarrollo de la motricidad gruesa en los bebés. Es natural: todo está por hacer. Aquí yo he escogido solo un par de ellos por cada añito que vaya a cumplir.

Hasta cumplir el primer año tienes el palmas, palmitas… Es un clásico, y con razón, pues mejora la coordinación del bebé en los movimientos laterales. Hazlo tú primero y luego coge sus manitas y hazle palmear al ritmo de la cancioncilla. Pasa luego a animarle a dar las palmas sujetándole por las muñecas hasta que lo haga solo. También puedes animarle a coger juguetes por encima de él. Cuelga juguetes que llamen su atención por encima de sus ojos y a una altura a la que pueda llegar, pero que le obligue a estirarse.

De camino a los dos años, jugar a tirar y recoger la pelota desarrollará la destreza de sus brazos. Y recoger juguetes del suelo favorecerá su equilibrio a la vez que inculcará en él un hábito que nadie mejor que tú sabrá agradecer.

Y para los más mayores entre los peques, mantenerse a la pata coja (ayudado por ti al principio, hasta que pueda solo) o andar de puntillas, mejorará su equilibrio. Y dar patadas a una pelota su coordinación.

Para los mayores (4-6 años)

Los más mayores pueden también hacer muchas cosas igual de divertidas o más aún. Para los que van camino de los cuatro años te sugiero hacer la croqueta o avanzar y retroceder rodando por el suelo. No tendrás que sugerírselo dos veces, te lo aseguro, y a la vez que se lo pasan bomba mejorarán todas sus destrezas corporales en general. Pueden, además, empezar a practicar equilibrio caminando sobre una línea (cuando sean un poco mayores pasarán a la barra de equilibrios). Al año siguiente las carreras con una cuchara con un huevo mejorarán su equilibrio y control. También son recomendables las volteretas.

Y, para los más mayores, batear y jugar a la carretilla son ejercicios perfectos para mejorar la coordinación, la agilidad y la motricidad gruesa en general.

Como ves, todos son divertidos. Casi todos ellos y otros más como saltar, correr, etc., se les ocurrirán a ellos antes que a ti. Así que anímalos a jugar, que el juego es sabio y les enseña a moverse y controlar su cuerpo.

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