GAP, el complemento perfecto a otras rutinas de entrenamiento

Es muy probable que la primera vez que escuches la palabra GAP pienses y te imagines las típicas sudaderas de una marca de ropa muy famosa al otro lado del Atlántico o directamente lo relaciones la palabra inglesa. Pero, cuando hablamos en términos deportivos, se trata de una expresión muy popular entre los amantes del ejercicio y pobladores de gimnasios, ya que son las siglas de glúteos, abdominales y piernas.

gap una ayuda deportiva complementaria

Aunque no es todavía tan conocido como otros entrenamientos que puedes llevar a cabo para mejorar tu cuerpo, son muchos los gimnasios que ya incorporan esta disciplina entre la oferta de sus actividades. Y es que es una actividad que ha conseguido un éxito de participación realmente alto, debido en parte a que tanto hombres como mujeres se pueden beneficiar del GAP.

¿Cómo empezar a practicar GAP?

Una vez que has despejado las dudas acerca del significado de estas letras, es momento de que empieces a practicarlo para fortalecer y tonificar tanto las piernas como los abdominales y los glúteos.

Y como siempre que se realiza una actividad física, ¿adivinas qué será lo primero que tienes que hacer? En efecto, calentar. De esta manera evitarás hacerte daño y el cuerpo estará preparado para el trabajo posterior, que suele ser duro. Así que si no estás dispuesto a esforzarte durante el entrenamiento, el GAP no es tu opción.

Una vez que hayas completado el calentamiento, estarás listo para comenzar con la clase de GAP, que dependiendo del tiempo del que dispongas o la intensidad con la que quieras trabajar, puede iniciarse con unos 20 minutos de trabajo aeróbico.

A continuación llegará el momento de que realices ejercicios específicos para cada una de las partes que trabaja el GAP, ya sea en orden o alternando cada uno de los músculos para que dé tiempo a que se recuperen entre ejercicio y ejercicio.

Por último, es conveniente que practiques estiramientos y relajes los músculos mientras saboreas el merecido descanso después de una clase intensa.

Practicar GAP con asiduidad

Aunque todos aquellos perezosos a los que no les gusta trabajar la parte inferior del cuerpo en el gimnasio vean el GAP como un demonio al que no se deben acercar, se trata de un complemento perfecto a las rutinas de musculación o definición que puedas estar siguiendo. Incluso si únicamente realizas el GAP será altamente efectivo si lo practicas con asiduidad e incluyes ejercicios cardiovasculares.

Por supuesto una de las ventajas del GAP es que puedes prepararte tú mismo la clase y llevarla a cabo en tu casa sin necesidad de acudir a ningún gimnasio ni de ser guiado por un monitor.

En pocos meses verás cómo tus piernas ganan firmeza y consigues unos glúteos perfectos a la par que moldeas tu abdomen para conseguir un vientre plano. Con estos resultados es obvio que merece la pena el esfuerzo.

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