Baile moderno: ¡mueve el esqueleto!

Bailar es uno de los mejores ejercicios físicos que puedes hacer para mantenerte en forma, además es divertido y te facilita conocer gente en la clases grupales que se imparten en cantidad de gimnasios, academias de baile, polideportivos municipales, etc.

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Practicar baile te exige coordinación, equilibrio, ritmo, flexibilidad, resistencia…, y te ayuda a quemar calorías y a bajar tu nivel de estrés, de una forma intensa pero lúdica. También está especialmente indicado para personas con problemas óseos o de articulaciones. Solo tienes que elegir el tipo de baile que más te guste, aunque yo hoy te voy a proponer que practiques uno en concreto: el baile moderno.

¡Bailad, bailad, modernos!

Comienzo parafraseando el título de aquella mítica película de Jane Fonda de finales de los años 60 para animarte a bailar, aunque, si no la has visto, ya te digo que no pretendo que acabes como los protagonistas. Todo lo contrario, lo que pretendo es que te pongas en forma de una manera divertida y muy dinámica y que, además, te conviertas en el rey o reina de la pista los fines de semana.

El baile moderno surgió en los años 70 en EE.UU. como fusión del jazz, el hip-hop y el funky, para convertirse en una especialidad con entidad propia para amantes de la música con ritmo. Se trata de practicar diferentes coreografías, al son de las distintas músicas, donde se trabaja el equilibrio, la flexibilidad y la coordinación grupal.

Está indicado para todo tipo de personas, con independencia de sexo y edad, como siempre si se adapta a las fuerzas y energías de cada uno, porque ayuda a mejorar la salud cardiovascular y a ejercitar la memoria, lo cual viene muy bien a personas de edad más avanzada.

Beneficios físicos y mentales

Cuando te decidas a practicar baile moderno mejorará tu tono muscular, tu equilibrio, la postura de la espalda y hasta la manera de caminar, dándote más verticalidad y elegancia. Te ayudará a perder algunos kilos de más, si es el caso, y a estar más ágil y flexible. Además, te libera del estrés, haciendo que te sientas mejor contigo mismo y aumentes tu autoestima.

Asi que no tardes y haz caso a Alaska, que desde los 80 viene cantando: “bailando, me paso el día bailando…”

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