Aprende unos ejercicios de pilates con rodillo

Como ya sabes, el pilates es uno de los deportes que más pueden ayudar a tu cuerpo, tanto a curar algunos problemas como a ponerte en forma. En ocasiones durante las clases de pilates se utilizan objetos para llevar a cabo los ejercicios. Algunos de estos accesorios son las bandas elásticas, los aros o el rodillo. Este último te permite realizar una amplia variedad de ejercicios con él.

Apúntate al pilates con rodillo

Yo tengo mi rodillo y la verdad es que resulta muy útil para hacer algunos ejercicios. Cuesta acostumbrarse a él, pero luego te encantará.

Puedes trabajar la zona del abdomen con el rodillo

Los ejercicios con rodillo te permiten trabajar algunas zonas del cuerpo, como el abdomen. Para esta zona en concreto existen varios ejercicios que puedes realizar para reducir el tamaño de tu abdomen. Por ejemplo, uno de ellos consiste en colocarte boca abajo con los codos apoyados y situar el rodillo en la zona de tus pantorrillas. Una vez ahí debes rodar hacia adelante y hacia atrás flexionando tu cadera y tu columna.

El objetivo es que acerques lo máximo que puedas tus rodillas a tus codos. Te recomiendo que uses una colchoneta para evitar que puedas hacerte daño cuando apoyes. Al principio haz entre 6 y 8 repeticiones hasta que veas que controlas el ejercicio y entonces puedes aumentar las repeticiones hasta 10.

No solo mejoras tu cuerpo

¿Sabes que los ejercicios con el rodillo pueden ayudarte a mejorar algunas capacidades como el equilibrio? Para estos ejercicios debes usar un rodillo semi-rígido, ya que si es blando, acabarás rompiéndolo. Un ejercicio que puedes hacer es ponerte de pie sobre el rodillo e intentar caminar con pasos pequeños sin caerte. La respiración juega un papel importante en este tipo de ejercicios, por lo que debes intentar que sea constante.

Te recomiendo que elijas una habitación lo más diáfana posible, no vaya a ser que te termines chocando por no ser ordenado. Para ayudarte a guardar el equilibrio intenta mantener el estómago metido durante el ejercicio.

Para terminar, otro ejercicio que puede ayudarte es ponerte de pie sobre el rodillo, pero solo con un pie, situando el otro por delante del rodillo flexionando un poco tus rodillas. Intenta mantenerte en esa posición durante tres respiraciones completas y mueve el pie que no está sobre el rodillo en diferentes direcciones. Luego haz lo mismo con el otro pie. En este ejercicio también es importante que tu estomago esté apretado durante la realización del mismo.

¡Haz la prueba y ya verás cómo tú también te enganchas a los ejercicios con rodillo!

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