¡Conoce el kendo!

Creo que ya te he hablado en alguna ocasión de las artes marciales. Y es que son una manera excelente para trabajar no solo tu cuerpo, sino también para adquirir una serie de valores a la vez que se trabaja la mente. En eso me recuerda mucho al yoga, salvando las distancias.

¡Conoce el kendo!

En contra de lo que la gente suele pensar, hay muchas artes marciales que cuentan con estas características. Hoy quiero presentarte el kendo, un arte marcial diferente. ¿Habías oído hablar de él?

Hay que equiparse con armadura y sables de bambú

El kendo es un arte marcial japonés de las consideradas “modernas”. Al igual que el resto de este tipo de disciplinas, se llevan a cabo combates, aunque la diferencia con la mayoría de estas es que los luchadores van protegidos por una armadura. Es un arte marcial en el que los combatientes usan sables de bambú para efectuar los golpes y, por ese motivo, tienen que estar protegidos para evitar herirse. Yo lo vi el otro día en la tele haciendo zapping y la verdad es que impresiona bastante.

Se podría considerar como la versión oriental de la esgrima. Como la mayoría de las artes marciales, es una actividad excelente para los niños, ya que aprenden a trabajar algunos aspectos importantes, como el respeto al oponente y la disciplina.

También hay una jerarquía

¿Sabías que, al igual que en el resto de artes marciales, los luchadores de kendo están clasificados en función de sus habilidades y experiencia? Dentro del kendo hay seis grados básicos llamados kyu y ocho grados avanzados llamados dan.

El más alto de los kyu (el primero) coincide con el primer dan de los avanzados y para subir de graduación es necesario aprobar un examen, además de cumplir una serie de requisitos. Por ejemplo, para pasar al primer dan, el luchador debe tener al menos 13 años. Para ir subiendo de nivel se exige una serie de años de entrenamiento desde que recibiste el dan anterior.

No vale todo en el kendo

Las artes marciales exigen un alto grado de respeto y deportividad a las personas que las practican. Aunque puedas pensar que se trata de un deporte violento por usar armas, ¡nada más lejos de la realidad! Existen unas restricciones muy severas sobre las zonas en las que se puede golpear con el sable. Solo está permitido atacar a la cabeza, el antebrazo, el abdomen y la garganta.

Ten en cuenta que estás totalmente protegido por la armadura y el casco, así que no sufrirás ningún daño. Además, esos ataques deben realizarse de una manera concreta para que sean válidos.

Si te gustan las artes marciales, te recomiendo que pruebes el kendo, porque se aleja un poco de las típicas artes marciales que se practican en nuestro país. ¡Espero que te guste!

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