Aprende de los animales: la postura del gato

Estoy segura que tú también te has quejado alguna vez de dolores de espalda, ¿verdad? Todos, en mayor o menor intensidad, padecemos a veces dolores de este tipo, producidos sobre todo por las malas posturas y la vida sedentaria que llevamos.

Aprende de los animales: la postura del gato

Si pasas mucho tiempo delante del ordenador o pasas ocho horas o más al día sentado en el trabajo y, encima, al llegar a casa, te tiras de cabeza al sofá mando de la tele en mano, seguro que sabes de qué te estoy hablando.

Para paliar en la medida de lo posible estos dolores, te voy a enseñar un ejercicio buenísimo que puedes hacer en casa. Solo necesitas una colchoneta o esterilla y ganas de imitar a un minino. Se trata de una “asana”, una de las posturas básicas del yoga que actúa sobre el cuerpo y sobre la mente.

Me pareció ver un lindo gatito

Sí, eso es lo que pretendo que parezcas: un lindo gatito, arqueando la espalda hacia arriba y hacia abajo, como si hubieras visto un perro rabioso. De eso se trata, de imitar la postura de un gato, simulando los movimientos y la flexibilidad de este animal. Para ello tienes que ponerte a cuatro patas en el suelo -sobre una esterilla será más cómodo- apoyando las rodillas y las palmas de las manos. A partir de ahí, ve realizando el ejercicio.

¿Cómo? Es muy sencillo. Separa las rodillas hasta alinearlas con tus caderas y pon las manos a la altura de los hombros. Coge aire por la nariz y arquea la espalda hacia abajo sacando la tripa, con la mirada al frente, elevando la cabeza y los glúteos.

Suelta el aire por la boca arqueando la espalda hacia arriba formando un arco, metiendo la tripa, y bajando la cabeza hacia el suelo mirando en dirección a los muslos, pero sin forzarla. Tienes que sentir los músculos del abdomen contraídos. Debes concentrarte en el ritmo de la respiración y mantener siempre los brazos extendidos, sin flexionarlos.

Puedes repetir estos movimientos cinco veces lentamente.

Beneficios cuerpo-mente

Practicando estos movimientos varias veces a la semana verás cómo mejoras la flexibilidad, pues este ejercicio te obliga a estirar el cuello y trabajar la columna vertebral suavemente, masajeando la espina dorsal y los órganos del abdomen y colocando la columna en su posición correcta. También te ayudará a relajarte y a liberar la tensión de los músculos, por lo que todos son beneficios, incluso para mujeres embarazadas.

Venga, ¿a qué esperas para empezar a imitar a un lindo gatito? Tu cuerpo y tu mente te lo agradecerán.

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