El equipamiento no lo es todo, combate el síndrome “Tope-Gama”

Cuanto mayor es la popularidad del running, más información hay sobre las enfermedades que nos pueden dar más la lata a los que corremos habitualmente.

El equipamiento no  lo es todo, combate el síndrome "Tope-Gama"

Hoy quiero hablar del “Tope-Gama”, una enfermedad poco conocida que sufren los runners, y de la que yo tuve conocimiento hace muy poco porque la sufrió un amigo.

Zapatillas último modelo

Cuando comienzas a correr, sueles sentir molestias de diversos tipos, pero la mayoría de las veces le echas la culpa a las zapatillas, a las mallas o incluso a que el reloj no te marca bien las pulsaciones. ¡Sé realista!, acabas de empezar a practicar este deporte y probablemente ya superas los 30 años, si a esto le unes que la genética es poderosa y que no eres una gacela, igual deberías pensar que no toda la culpa es del equipamiento.

Y aquí es donde entra en juego el conocido como síndrome “Tope-Gama”, es decir, que si no llevas las zapatillas, las mallas, la mochila o los calcetines de los ganadores de las últimas medallas de oro en atletismo, no serás capaz de salir a correr.

Cuando te digo que conocí este síndrome porque lo sufría un amigo es completamente real. Empezamos a practicar running los dos juntos y poco a poco fue adquiriendo más complementos y un equipamiento de gama cada vez más alta, algo que a mí la verdad, en ocasiones, me hacía pensar que yo iba de “trapillo”.

Miedo a lesionarse

Lo cierto es que en el tiempo que llevo corriendo, jamás he sufrido una lesión realmente grave, sin embargo mi amigo sufría pánico con la sola idea de que pudiera lesionarse, de ahí que equivocadamente pensara que las zapatillas con más ceros de la tienda tenían una fórmula mágica para que no se lesionara nunca.

Cuando vi que la obsesión ya era excesiva, le llevé unas zapatillas de gama media diciéndole que eran lo más de lo más y que acababan de salir al mercado recomendadas por los expertos en running.

Corrió toda la tarde feliz con sus zapatillas “high class” y al terminar el entrenamiento le dije la verdad. Creo que en ese momento se dio cuenta de la cantidad de dinero invertido de forma absurda que había hecho durante mucho tiempo y despertó de su “síndrome tope-gama”.

Cuando se sale a correr se debe hacer con la equipación adecuada, pero no es necesario llevar encima 2.000 euros en complementos.

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