¿Por qué se vomita a veces después de una competición?

El running es un deporte que gusta a muchas personas que se animan a salir a correr para ponerse en forma y disfrutar del aire fresco. Sin embargo, el running puede llegar a ser un deporte muy exigente, que lleva tu cuerpo cerca de su límite y provoca en él diversas reacciones al esfuerzo. Una de las más comunes es vomitar tras una carrera. Seguro que conoces a alguien a quien le ha ocurrido alguna vez o, incluso, lo has sufrido tú mismo. Pero, ¿por qué ocurre esto?

¿Por qué se vomita a veces después de una competición?

Es una respuesta del cuerpo al estrés

Aunque no ocurre de forma habitual, en ocasiones algunas personas, al finalizar una competición,  regurgitan. La razón, en la mayoría de los casos, está en que se han sometido a tanto estrés y sobreesfuerzo que el cuerpo reacciona de esta manera. También puede influir el ácido láctico, ya que cuando sobrepasamos un determinado nivel de ejercicio físico se eleva la concentración de este ácido en la sangre, lo que puede provocar náuseas, dolor abdominal y vómito.

Hay otros factores que también pueden llevarte a vomitar tras una carrera, como un excesivo entrenamiento, una inactividad prolongada o una mala digestión.

Puedes conseguir evitarlo

Parece algo inevitable a veces, ¿verdad? Tranquilo, tienes a tu alcance recursos para reducir las posibilidades de vomitar. Por ejemplo, antes de correr debes tener energía suficiente  y, por tanto, haberte alimentado correctamente, pero para evitar acudir con el estómago lleno y prevenir una mala digestión, come unas tres o cuatro horas antes de la carrera.

La hidratación también es muy importante para evitar reacciones adversas del cuerpo al esfuerzo. Debes hidratarte bien tanto antes como durante la carrera, pero recuerda beber poca cantidad con mucha frecuencia para no tener que ingerir de una vez una gran cantidad de líquido. Esto último puede ser tan peligroso como la deshidratación.

También es importante calentar y estirar los músculos antes de la competición para que tu cuerpo esté preparado para el esfuerzo. Debes dedicar entre 10 y 15 minutos a estos ejercicios para dejar tu cuerpo en perfectas condiciones. Además, una vez acabada la prueba debes realizar estiramientos y otros ejercicios que te ayuden a recuperarte mejor. Un aspecto muy importante a tener en cuenta es que nunca debes dejar de correr de manera repentina cuando acaba la prueba, es decir, que debes ir reduciendo poco a poco el ritmo para que tu cuerpo se habitúe al cambio.

Si sigues estas recomendaciones, seguro que el esfuerzo no pasará factura a tu cuerpo.

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