Síndrome del Nido Vacío

Para muchos padres una de las etapas mas difíciles de sus vidas es cuando sus hijos (as) parten del hogar, ya sea por motivos de estudio, trabajo o por meramente por lograr su independencia.

Este hecho, que en un principio debería ser celebrado como un triunfo y, en algunos casos, como un alivio, pasa a dejar un vacío tanto físico como, sobre todo, motivacional en la vida de los padres.

Este evento es descrito en la literatura profesional como el “Síndrome del Nido Vacío”.

sindrome del nido vacio

 

 

Aunque las investigaciones destacan más las dificultades que trae la partida de los hijos del hogar para las madres, es importante aclarar que este evento afecta de igual forma a los padres, quienes en muchas ocasiones tienen un rol más activo en la crianza de los hijos de lo que es comúnmente percibido por la sociedad.

La ausencia de un hijo de la casa puede ser causante de mucha vulnerabilidad emocional tanto para la madre como para el el padre, especialmente para aquellos que hicieron de la crianza de sus hijos uno de los proyectos más importantes de sus vidas.

En muchas ocasiones el alejamiento de los hijos obliga a los padres a reflexionar sobre situaciones que pueden causarle algún tipo de incomodidad emocional, entre estos, tristeza, desesperanza y ansiedad.

Algunas de las reflexiones más comunes que confrontan los padres que experimentan el “Síndrome del Nido Vacío” son su lugar en la familia, su identidad en la relación de pareja y cuestionamientos en desarrollarse en otras facetas de la vida.

A menudo, a estos se les añade el sentimiento de soledad, la percepción súbita del paso de los años y la obligatoriedad de recuperar un papel de pareja que probablemente no se ha trabajado durante muchos años.

Los expertos coinciden que el paso del tiempo ayuda a superar este problema, y que una de las mejores opciones para superarlo es realizar todo tipo de actividades como: deportes, eventos sociales o incluso la lectura.

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