Cómo controlar el estrés emocional

Pixabay

Pixabay

Mucha gente de Madrid y alrededores acude a verme a diario, todos preocupados por su salud. En casi todos los casos, la gente nota el desgaste del día día, tanto emocional como físico. Si alguna vez has sentido que tienes una emoción o sentimiento que no puedes controlar, hasta tal punto que genera desequilibrio en ti y no puedes dejar de pensar en ello, es muy posible que se trate de estrés emocional. A continuación encontrarás cómo identificarlo y la estrategia para controlarlo.

Identifícalo a Tiempo:

  1. Dolores o malestar físico: Nuestro cuerpo está perfectamente diseñado para mostrarnos cualquier área que no esté funcionando correctamente. Eso es lo que significa cada dolor, molestia o malestar. Ejemplos: migraña, dolores… etc. El cuerpo es como un panel de control que muestra la situación de nuestra parte emocional y espiritual, y dependiendo del tipo y lugar de la molestia que tengamos, nos sugiere un desequilibrio diferente. Es por eso que siempre debemos prestar mucha atención a lo que nuestro cuerpo nos expresa. (En el próximo artículo compartiré con vosotros algunos de los significados dependiendo de los síntomas que tengas, los cuales aprendí de Louis Hay).
  2. Agotamiento intelectual: Este es la incapacidad de dejar la situación que te intranquiliza atrás y concentrarte mentalmente en lo que tienes que hacer. Se presenta como disminución en la memoria, falta de concentración, confusión, dificultad al momento de tomar decisiones, errores repetitivos, deseo de posponer… etc.
  3. Cansancio emocional: Éste se presenta cuando has estado lidiando con situaciones difíciles que te involucran de forma emocional por un largo periodo de tiempo o que han sido muy intensas. Las identificas cuando permaneces al límite emocional, es decir, que por motivos sencillos pierdes el control, ya sea hacia la rabia, la ira, la tristeza, la culpa, el llanto… (demasiada sensibilidad). También puedes tener ansiedad constante sin razón evidente, sensación de fracaso, pérdida de la confianza o simplemente no te sientes cómodo en ningún lugar, como si te persiguieran, pero esa incomodidad está realmente contigo mismo.
  4. Frustración al relacionarte: Significa que tu estrés emocional te esta impidiendo o dificultando tu capacidad para relacionarte, ya sea con tu pareja, familia, amigos, compañeros de trabajo.. etc. Esto te puede llevar a alejarte del mundo y encerrarte en ti, porque empiezas a culpar a los que te rodean de lo que sientes, piensas que te explotan y se aprovechan de ti. Pero si eres un ser responsable, te darás cuenta que nadie puede aprovecharse de ti sin que lo permitas y que eres el único responsable de lo que vives.
  5. Pérdida del deseo de vivir: Esto se presenta cuando has estado en estrés emocional por largo tiempo o ha sido muy intenso y estás completamente abrumado por ese sentimiento o emoción, perdiendo de vista todo lo que te gusta hacer o todo lo que aportas a la vida de los demás y al mundo en general. Es cuando entras en un estado de oscuridad, donde te sientes completamente vacío, pierdes todo tipo de motivación y dejas de lado todos tus proyectos.
Pixabay

Pixabay

Cómo controlarlo:

  1. Reconócelo. El primer paso para cambiar cualquier aspecto de tu vida es reconocerlo. Si tienes en cuenta los síntomas citados anteriormente, será más sencillo para ti identificar el estrés.
  2. Identifica y Soluciona. Es necesario que identifiques cuál es la situación que te esta generando estrés, racionalízala y escríbela en una hoja a continuación traza una línea y escribe las posibles soluciones, mínimo 5, después revisa las consecuencias de cada solución y elige la mas apropiada.
  3. Relájate. Busca algún tipo de relajación, visualización, respiración o meditación que te agrade y practícala mínimo una vez al día, antes de ir a dormir(si quieres generar un cambio aún más rápido realiza otra practica al levantarte).
  4.  Actúa. Es momento de actuar. Cuando ya encontraste la mejor solución, ya te encuentras más tranquilo y piensas con claridad, es el momento poner en marcha esa perfecta solución que encontraste. ¡Manos a la obra!
  5. Sueña. Recuerda tus sueños y mayores deseos, empieza a ver cómo se hacen realidad. Busca imágenes que te los recuerden y colócalas en tu casa, oficina y en cualquier lugar donde te estén recordando la razón por la que haces todo día tras día. Crea planes de acción que te lleven a cumplir tus sueños y síguelos.
  6. Recibe Ayuda de Profesionales. Si al aplicar todo este proceso a consciencia sientes que aún necesitas algo más, es hora de acudir a un profesional. Personalmente te recomiendo aquellos que han tenido más formación que sólo en psicología y es aún mejor si buscas un Life Coach en Madrid o sigues un programa de entrenamiento creado por un profesional que tenga en cuenta tu salud física, mental y espiritual.

Recuerda dejar tus comentarios, tu experiencia puede ayudar a muchas personas. Cualquier inquietud que tengas la resolveré personalmente lo más pronto posible.

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.


*