El gasto energético cuando queremos perder peso

Woman running on beach

El proceso de pérdida de peso se debe a la relación entre gasto calórico e ingreso calórico al cuerpo. Cuando alguien consume más energía o calorías de las que necesita, tiende a aumentar de peso, por consiguiente si consume menos, adelgaza.

Se ha demostrado científicamente que si se acumula tejido graso en exceso en el cuerpo es debido a la energía que se ingiere con la comida es mayor que el gasto total de ésta. En promedio en la actualidad, se consumen de 1.500 a 2.000 kcal diarias, de las cuales se gastan unas 300 kcal debido a la vida sedentaria. Este simple calculo nos demuestra que nos sobran calorías las cuales son almacenadas por nuestro cuerpo en forma de grasa. Debido a este hecho y por el afán de encontrar una solución rápida, se puede incurrir equivocadamente en abordar este tema a la ligera.

¿Qué pasa cuando queremos adelgazar?

Un problema común cuando se adelgaza es que se puede perder masa muscular, y lo ideal es perder grasa, mientras que si se aumenta de peso de manera errada, se puede incrementar la cantidad de grasa y no de masa muscular que sería lo indicado. Para conocer mejor qué tipo de régimen seguir se debe tener claro la actividad física diaria de la persona, su metabolismo, edad, estatura y peso ideal, y por supuesto, el índice de Masa Corporal IMC.

La vida moderna en el mundo actual, presenta una grave disociación entre, los seres humanos mas privilegiados, quienes pueden acceder a una mejor calidad de
vida disfrutando de comidas ricas en calorías provenientes de las proteínas, grasas, harinas y dulces, y aquellos que viven en hogares con desnutrición severa y pasan hambre.

En las ultimas décadas se ha demostrado que gran parte de los factores causantes de la obesidad es la ingesta de productos malsanos de la industria de los alimentos. El promedio de calorías que se ingieren hoy en día es por mucho muy diferente al que se ingería hace 30 o 40 años. Además, la actividad física de los citadinos actuales no se podría comparar con la de nuestros antepasados campesinos. Estas grandes diferencias, hacen que se afecte a tan gran escala la salud mundial en las sociedades de hoy.

Para disminuir el peso corporal teniendo en cuenta el gasto energético se deben considerar y conocer las dos principales variables de éste:

•    Gasto de energía en reposo: corresponde a la energía necesaria para vivir sin tener que hacer ningún trabajo o esfuerzo físico. A este gasto se le conoce también como metabolismo basal. Es regulado por el sistema endocrino, la glándula tiroides y la masa muscular.

gasto calorico y actividad actual

•    Gasto de energía en actividad física: corresponde a la energía gastada en los factores laboral, ocupacional, transporte, recreación y tiempo libre.

Al realizar ejercicio físico diariamente se incrementa el gasto calórico y esto conllevará a la pérdida de peso, aún, sin mayores restricciones dietarias.

Algunas de las variables que intervienen en la selección de diferentes grupos alimenticios, la calidad y la cantidad que se ingieren, serían: señales bioquímicas dadas por la genética, el estado emocional, la edad y la cultura. Estas señales y las decisiones que toma el individuo para saciarlas, junto con el bajo gasto de energía serían las causantes del sobrepeso y muchos efectos negativos para la salud física y emocional.

Para lograr perder 1 kg de peso, entre grasa malsana y/o fibra muscular, es necesario dejar de consumir cerca de 7.000 kcal. Cualquier persona, a simple vista, lo vería como un imposible. Por otro lado, si se quiere perder este mismo peso pero con la ayuda del gasto energético, se tendría que trotar cerca de 100 km, otros 150 km de caminata y otros 200 km en bicicleta (para un adulto de 80 kg). Estos ejercicios parecen también una meta muy improbable, en especial para alguien con sobrepeso. Se debe crear un plan conjunto entre hábitos de vida, alimentación y ejercicios. Restringir calóricamente la dieta, hacer 30 minutos de actividad física y realizar regimenes de desintoxicación. Con reducir 350 kcal al día, por 7 meses, se reducirían unas 70.000 kcal en total, permitiendo bajar hasta 10 kg de peso.

Cómo influye nuestro estilo de vida actual en la proliferación de la obesidad

La educación que se recibe en la actualidad es clave para saber manejar uno de los males mas grandes de la década: la obesidad. Se debe educar en que no solo se deben cambiar los hábitos alimenticios, no es solo la ingesta de comida la causante, en mayor parte, se debe al estilo de vida sedentario que conlleva la población. Se debe reorientar la educación a establecer un mayor gasto de energía sin descuidar la nutrición saludable.

Existe una epidemia de sedentarismo causante del sobrepeso. Se han reducido evidentemente los niveles de actividad física cotidiana de las personas con el trabajo, el hogar, el transporte y el tiempo libre. No hay gasto energético diario y los esfuerzos del sector salud por motivarlo son insuficientes. Aunque, desde el punto de vista evolutivo, el ser humano a mantenido un rango de ingesta calórica entre las 2.000 y 3.000 kcal diarias durante miles de años, no se habla igual de la actividad física diaria.

La obesidad es una epidemia que sigue creciendo sin medida. La prevención y el manejo de estos problemas requieren un abordaje integral e inmediato. Debe ser una prioridad en la salud pública.

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