Atrévete con el squash

Los deportes de raqueta son una de las opciones favoritas para practicar al aire libre. Hay una amplia variedad de deportes en los que tienes que usar la raqueta para jugar, como el tenis, el pádel y el squash. Este último es el que más tarde empecé a practicar y te recomiendo que lo pruebes. ¡Es muy entretenido!

squash: otro deporte con raqueta

Sin embargo a la hora de practicar squash debes tener varias cosas en cuenta. Y para eso estoy yo aquí hoy…

El calentamiento es fundamental

Este deporte, al igual que el pádel, supone un desgaste muy importante para tu cuerpo al jugarse muy rápido y con una gran intensidad. Por eso, antes de empezar el partido, debes dedicar un tiempo considerable a poner en marcha tu cuerpo calentando tobillos, rodillas, muslos, etc.

Un buen calentamiento te permitirá afrontar en mejores condiciones el partido, además de reducir la posibilidad de que aparezcan lesiones. Una vez que ya has calentado, debes poner a punto también la pelota para el partido, golpeándola hasta que coja la temperatura adecuada. Una pelota demasiado fría hará botes extraños que dificultarán poder jugar.

Hay que tomar precauciones durante el partido

El squash es un deporte en el que hay que estar muy atento a algunas cosas y tener algo de intuición, puesto que se juega a bastante velocidad y eso hace que tenga algunos riesgos añadidos. A la hora de darle a la pelota debes considerar si hay alguna posibilidad de que puedas golpear con ella o con la raqueta a tu oponente. En ese caso, debes abstenerte de jugar esa bola.

La postura en que se coge la raqueta también es importante para evitar posibles lesiones. En la actualidad es frecuente que los jugadores opten por coger la raqueta lo más arriba posible con el fin de conseguir mayor control y poder darle mayor velocidad al partido. El objetivo es poder manejar con la mayor facilidad posible la raqueta para ser capaz de responder a cualquier situación rápidamente.

En el squash juegan un papel importante los antebrazos y su movimiento. Si eres capaz de moverlos correctamente tendrás cierta ventaja sobre tu adversario.

Si ya has practicado previamente algún deporte de raqueta, como el pádel o el tenis, los golpes que tendrás que ejecutar durante un partido de squash te resultarán muy familiares. La razón es que reciben prácticamente el mismo nombre que en los otros deportes y además se llevan a cabo de manera muy similar.

Si te gustan los deportes de raqueta, prueba el squash. ¡No te arrepentirás!

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.


*