Primeros pasos en la escalada

Si quieres iniciarte en un deporte y no tienes muy claro por cuál decantarte, o estás dudando entre varios, sin ninguna duda yo te aconsejo que pruebes la escalada. Ya sabes que a mí me apasiona. Es un deporte muy completo donde fortaleces tus articulaciones, masa muscular y sobre todo ganas mucha flexibilidad en el tren inferior.

Adéntrate en el mundo de la escalada

¿Te empieza a llamar la atención la escalada? Pues te voy a ayudar con los primeros pasos…

¿Rocódromo o pared natural? 

Como ya sabrás, la escalada consiste en trepar paredes o muros naturales muy altos, ayudándote de tus extremidades superiores e inferiores. Pero para iniciarse en la escalada es recomendable empezar escalando primero rocódromos que son de menor altura y más fáciles de realizar, ya que son paredes artificiales pensadas para este uso.

Pero no te equivoques. No todos los rocódromos son fáciles de escalar, pues se marcan diferentes niveles de dificultad.

Los rocódromos de iniciación suelen tener hasta 10 agarres por cada metro cuadrado, los agarres pequeños son para agarrar las manos y los grandes para los pies, aunque cuando tu nivel mejora pasas a otros rocódromos de mayor dificultad, y en ellos no se perciben tan fácilmente. Son unos excelentes sustitutos de la escalada cuando el clima no acompaña, aunque muchas veces en invierno se disfruta más que en verano.

¿Qué material de escalada necesito?

Para practicar la escalada tanto en el medio natural como en los rocódromos debes utilizar un equipo propio de escalada. ¿Qué debe haber en este equipo? Apunta: un arnés, dos mosquetones, cuerdas y un casco. Si decides interesarte más por este deporte puedes comprarte unas zapatillas adecuadas que se llaman pies de gato. A mí me parecen imprescindibles.

Para escalar se utilizan varios tipos de cuerdas. Las más conocidas son las dinámicas, que son las que se utilizan para escalar en el medio natural, no son elásticas, por lo tanto interrumpen la caída y te mantienes en el aire. Las elásticas permiten caer unos metros hacia abajo, con el objetivo que la frenada no sea tan brusca y evites lesionarte.

Para mí lo más bonito de este deporte son las excursiones y los días que se pasan en la naturaleza. Se fortalecen valores como el compañerismo y la confianza en los demás, ya que quienes te acompañen serán los encargados de tensar la cuerda si tuvieras alguna caída. ¡La de amigos que he hecho durante estos años practicando!

¿Te animas a probar?

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