¿Sabes qué son el patinaje subacuático y el cambio subacuático?

Seguro que tú también piensas que el agua es un medio ideal para practicar deporte. Tu cuerpo pesa mucho menos que en tierra firme y eso te permite realizar una mayor carga de entrenamiento con mucho menor esfuerzo.

¿Sabes qué son el patinaje subacuático y el cambio subacuático?

Lo que más me gusta de la natación es que es un deporte en el que existen muchas modalidades de ejercicios. Dos de las más novedosas que he descubierto son el patinaje subacuático y el cambio subacuático. ¿Quieres conocerlos?

El patinaje subacuático

¿Te suena de algo? Se trata de una etapa dentro de la práctica de la natación en la que consigues la mejor posición hidrodinámica. Con el patinaje subacuático, junto con un buen equilibrio, lo que haces es deslizarte por el agua para desplazarte a partir de la propulsión que te has dado. El deslizamiento es un aspecto muy importante a tener en cuenta, ya que, cuanto mayor sea, mayor será la capacidad de convertir la propulsión que te das dentro del agua en desplazamiento, haciéndolo más eficiente.

La mecánica del ejercicio de patinaje subacuático es sencilla: debes partir de una posición de deslizamiento supermán, es decir, con los brazos extendidos y relajados hacia adelante. Una vez situado en esta posición, debes colocar con suavidad la palma de la mano a la altura de tus gafas, mientras rotas tu cuerpo sacando del agua el hombro del brazo que has echado hacia atrás. El otro brazo debes mantenerlo estirado hacia adelante. No se trata de impulsarte con los pies, sino de deslizarte en el agua gracias a la posición que tienes dentro del agua. El patinaje es la etapa previa al cambio subacuático.

El cambio subacuático

Esta etapa es en la que introduces la propulsión dentro del agua. Los movimientos son similares a los que realizas en el patinaje subacuático, salvo que al final tienes que hacer un movimiento adicional. Tienes que llevar hacia adelante el brazo cuya mano tienes a la altura de las gafas y, a partir de ese momento, se inicia el proceso de propulsión mediante una serie de movimientos, como lanzar un brazo hacia adelante, agarrar con el otro brazo, rotar todo el cuerpo y patada.

Una vez que seas capaz de propulsarte correctamente dentro del agua puedes ir un paso más allá y perfeccionar tu propulsión, añadiendo nuevos métodos. Por ejemplo, puedes mejorar el agarre con el antebrazo en lugar de con el brazo completo, además de intentar realizar una patada en dos tiempos al coordinar la patada con el braceo.

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