Natación durante el embarazo

Photo by freestocks.org from Pexels

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Durante el embarazo, las mujeres tienen que cuidarse más de lo habitual y eso implica que tienen algunas limitaciones en lo referente al ejercicio físico. Cada caso es diferente y en función del tipo de embarazo y de su evolución será más conveniente un tipo de ejercicio u otro.

Natación durante el embarazo

Hoy quiero hablarte de las posibilidades que te ofrece la natación durante esta etapa.

El agua te aporta mucha más comodidad

Cuando estás embarazada, lógicamente te cuesta más moverte y, por tanto, practicar ejercicio. Por eso, el agua es un medio ideal para hacer ejercicio, ya que te sentirás muy ligera, ayudando a algunas partes de tu cuerpo que se resienten mucho durante el embarazo, como la espalda. Además, dentro del agua te sientes muy relajada, lo que también es útil para aparcar un poco el estrés.

Nadar en la piscina puede ayudarte tanto a ti como al bebé, ya que mejora tu circulación y hace que se trabajen zonas que serán muy importantes durante el parto, como la pelvis.

Durante un embarazo normal, en principio puedes realizar cualquier de los estilos habituales de natación (crol, braza y espalda) aunque, a medida que vaya avanzando el embarazo, y con ello el tamaño de tu tripa, tendrás que ir adaptándote y usando el estilo que te sea más cómodo. Existen cursos específicos para mujeres embarazadas en los que un monitor experto te asesorará sobre qué te conviene más en cada momento.

No hay un periodo concreto para dejar de nadar

Hay un gran debate en torno a cuándo las mujeres embarazadas deben dejar de nadar. Algunos expertos consideran que, debido a los beneficios que aporta a la madre estar en el agua, es adecuado nadar, incluso, hasta el momento del parto. Sin embargo, algunos médicos opinan que, a partir del octavo mes de embarazo, puede ser contraproducente realizar cualquier tipo de ejercicio físico para evitar poder causar molestias al bebé. Todo depende de lo que el médico te aconseje en función de cómo ha ido el desarrollo del embarazo y, por supuesto, de tus sensaciones.

Debido a los beneficios que supone el agua durante el embarazo, algunas mujeres deciden utilizarlo como una forma de prepararse mejor para el parto. Son clases guiadas en las que un monitor te enseña algunos ejercicios que te pueden ser útiles para facilitar, en la medida de lo posible, el momento del alumbramiento.

Y tú, ¿nadaste durante tu embarazo?

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