Dieta semanal para mantener la línea

Nunca he creído en las dietas milagro ni en las dietas que no estén exactamente adaptadas a cada persona. Es conveniente ir a expertos nutricionistas que determinarán el tipo de alimento que mejor te viene y la cantidad de los mismos a ingerir. ¡Cuidado con las múltiples dietas engañosas que circulan por ahí!

dieta semanal para perder peso

Yo voy a intentar darte algunos consejos que pueden parecer muy básicos, pero conviene no olvidarlos a la hora de realizar cada comida.

Consejos sencillos para la dieta diaria

Empiezo por consejos muy fácil de seguir, ¡ya lo verás!

Bebe una gran cantidad de agua a diario, entre 1,5 litros y 2 litros, para estar siempre hidratado. Evita abusar del consumo de aceite de oliva, todos sabemos la amplia gama de beneficios que reporta, pero debe ser con moderación o puede ser negativo a la hora de perder peso. Te recomiendo unos 30cc por día.

Y sobre todo… ¡evita tentaciones! Sustituye la bollería por los cereales, que si pueden ser integrales mejor. De la misma forma, evita el azúcar y emplea sacarina.  En el desayuno, también, toma leche desnatada y no entera y cambia los preparados de cacao por té o café.

Los salados, dulces y salsas son los alimentos que peor le vienen al organismo en lo que a grasas saturadas y calorías se refiere. El alcohol por otro lado, es muy difícil de eliminar del cuerpo, al igual que las bebidas gaseosas.

¡Tómate tu tiempo! Es importante que comas sentado, sin prisa, mastiques los alimentos el tiempo necesario y no te saltes ninguna comida.

Las cinco comidas obligatorias

Para llevar una dieta adecuada es imprescindible respetar al menos las cinco comidas diarias. ¡Vamos a repasarlas!

El desayuno es la comida más importante y será el soporte para todo tu día. Debe compaginar proteínas y carbohidratos, pudiendo tomar gran cantidad de alimentos como pueden ser la leche, yogures, frutas, zumos, cereales, tostadas integrales, jamón…

El almuerzo debe ser una comida más suave, que ayude a llegar a la comida sin ansia. Puedes comer un sándwich de pollo o jamón, ensalada, tomate y de postre una pieza de fruta.

En la comida puedes ingerir carne, evitando el aceite en exceso en su elaboración, ensaladas, pasta sin salsas e incluso patatas cocidas.

A media tarde, puedes decantarte por comer jamón, ensalada o algo suave te llene el estómago para no llegar a la cena con un hambre voraz. A partir de este momento es preferible eliminar la fruta, porque contiene muchos azúcares.

La cena se puede conformar de pollo, salmón o pescado a la plancha y ensalada con cebolla y tomate, así como zanahoria para finalizar. Aliña la ensalada con limón mejor que con aceite.

Espero que estos consejos te hayan servido y recuerda que también es importante el ejercicio físico. ¡A cuidarse!

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