Qué tipo de queso es más saludable

El queso es una excelente fuente de proteínas, calcio y triptófano, un aminoácido esencial que solo puedes obtener a través de los alimentos y que te ayuda a aliviar trastornos como el insomnio, el estrés o la ansiedad.

Qué tipo de queso es más saludable

Desgraciadamente, también te aporta demasiadas calorías y sodio. Por eso, siempre debes comerlo con moderación.

Con moderación, ¡pero cómelo!

Porque, en su justa medida, el queso es un alimento beneficioso para tu salud al que no debes ni puedes renunciar. ¿Hay quesos más sanos que otros? Pues sí. Así, en principio y sin entrar en más detalles, es obvio que cuanto más natural y menos procesado esté un queso, mucho mejor. Si puedes permitirte los quesos ecológicos, elígelos. Si no, evita en cualquier caso los “quesitos” diseñados para niños, que son más grasos y, además, suelen llevar más conservantes de los necesarios.

Todos los quesos tienen sodio, pero unos más que otros; no solo depende del tipo de queso, sino también del fabricante. Así que comprueba en la etiqueta el porcentaje y decántate siempre por el que menos tenga. Por ejemplo, el Emmental o el Maasdam son relativamente bajos en sal, aunque grasos.

Si estás a dieta para bajar de peso, debes saber que los quesos frescos (requesón, de Burgos, mascarpone…) tienen menos grasa que los curados. Menos grasa y menos sal, porque la regla dice que a mayor curación más grasa y sodio. Así que, cuanto más fuerte de sabor sea el queso, con más moderación deberás tomarlo.

Cabra (u oveja) mejor que vaca

Los quesos se hacen a partir de la leche, y la vaca no tiene competencia a la hora de producirla, por lo tanto hay más y es más barata. Esta es la única razón por la que la mayoría de los quesos están elaborados a partir de la leche de este animal.

Sin embargo, yo prefiero la leche de cabra y oveja. Primero, porque la digerimos mejor y así podemos asimilar sus nutrientes de una forma más eficiente. Segundo, por los propios nutrientes que nos ofrecen: la leche de cabra tiene más triptófano y más y mejores proteínas (más aprovechables por nosotros). Por su parte, la leche de oveja tiene más vitamina A, B, E y calcio.

Cada vez encuentro más oferta en el mercado de quesos de cabra u oveja, puros o mezclados con leche de vaca, aunque es verdad que siempre han existido en nuestra tradición gastronómica. En España, por ejemplo, tenemos el manchego de toda la vida, obtenido de la leche de oveja.

Pruébalos, porque no solo se diferencian de los de vaca por su valor nutricional, sino también por su sabor. Seguro que encuentras el que se ajusta a tu paladar y a tus necesidades nutricionales.

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