Aprende a hacer helados caseros y sanos

No hace falta ni que diga por qué escribo este artículo, ¿verdad? Tanto en verano como en invierno no hay nada como una buena bola de helado. El año pasado me entró la curiosidad y aprendí a hacer unos cuantos helados caseros muy sanos y ricos, así que hoy te pondré algunas de mis recetas preferidas. ¡Hay que compartir los descubrimientos!

Pexels

Pexels11

 

Helados de cuchara

Podría hablarte de los típicos helados de fruta o, como está muy de moda últimamente, de yogur, pero el que más me gusta para sentarme a comer en un bol con cuchara y recién hecho es el helado de aceite de oliva. Sí, lo que has leído, ¡de aceite de oliva! Sabroso, original, sano y riquísimo. Eso sí, ¡tómalo con moderación!

Para hacerlo solo necesitas 15 g de gelatina en polvo, 85 g de azúcar glas o edulcorante, una yema de huevo, 100 ml de aceite de oliva virgen, 70 ml de leche desnatada, 200 ml de agua y sal al gusto.

Mezcla la gelatina con un poco de agua en un recipiente resistente al calor y ponlo a cocinar al baño María para que se disuelva. Retíralo del fuego.

Después haz el almíbar. Es muy fácil. Añade el azúcar con 30 mililitros de agua en una cacerola y ponlo al fuego durante 8 minutos.

Bate la yema de huevo y añade en ella poco a poco el aceite de oliva. Después, incorpora el almíbar lentamente y, acto seguido, la gelatina, la leche y la sal. Bate durante cinco minutos y deja enfriar en el congelador otros 45 minutos. Pasado este tiempo, bate la mezcla otros 10 minutos.

Ahora solo tienes que ponerlo todo en un táper cerrado en el congelador, dejándolo enfriar y batiéndolo de vez en cuando hasta que se congele. ¡Está buenísimo!

Polos de frutas

Personalmente, me gustan más los polos que los helados de cuchara, y a la hora de hacerlos, las frutas son el sabor ideal. Solo tendrás que hacer zumo con las frutas que quieres convertir en polos y añadirles una cucharada de zumo de limón y algo de azúcar (o edulcorante), y remover bien. Puedes añadirle algo de agua a los zumos, pero yo no suelo hacerlo, así el sabor es más potente.

Pon el zumo en moldes para helados o incluso en unos vasitos de plástico, pero acuérdate de poner unos palitos de madera o plástico para sostenerlos al comértelos. Los zumos los tendrás en el congelador como mínimo seis horas.

¡Un truco! Puedes hacer polos multisabor haciendo capas de zumos. Por ejemplo, pones una primera capa de zumo de naranja, la dejas congelar media hora, luego pones una segunda capa, esta vez con zumo de fresa, otra vez media hora… y así. Cuando tengas el vasito lleno el tiempo de congelación será el mismo, seis horas.

¿Preparado para hacer tus propios helados este verano?

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.


*