¿Has probado el kéfir?

Debido a la globalización en la que vivimos hoy en día, es frecuente la llegada a nuestro país de diferentes productos procedentes de otras culturas y países. Uno de esos últimos descubrimientos en lo que a alimentación se refiere es el kéfir. ¿Lo conoces?

Adobe Stock/ https://www.hola.com/estar-bien/20180510123936/kefir-alimentos-felicidad/

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Yo lo descubrí hace poco y ¡me ha conquistado!

Procede de Bulgaria

El kéfir es un producto lácteo probiótico, aunque algunas personas también llaman kéfir a los gránulos que lo generan y que contienen bacterias y levaduras.

El kéfir se produce a partir de la fermentación de esos gránulos, que tienen un aspecto similar a la coliflor. Existen dos tipos de kéfir: de agua o de leche. Los gránulos que se utilizan en ambos casos son los mismos, cambiando el lugar en el que fermentan.

Su preparación es sencilla

Cada vez más personas deciden producir su propio kéfir en casa, ya que no es muy complicado hacerlo. Yo desde que lo probé, lo suelo preparar habitualmente y siempre que viene alguna visita a casa, aprovecho para ponerlo. ¡La gente siempre se sorprende!

Para elaborar el kéfir tienes que seguir los siguientes pasos: coge un recipiente de vidrio o cristal e introduce en él leche y los gránulos de kéfir (aproximadamente 3 gránulos por cada litro de leche).

Te recomiendo que uses un recipiente que tenga cierre hermético, aunque si no es posible puedes taparlo con un trapo de tela. Deja la mezcla a temperatura ambiente durante 24 horas y después cuela el líquido sobrante con un filtro no metálico.

Tienes que lavar el recipiente con agua sin cloro y volver a poner la mezcla añadiendo más leche. Repite la operación durante 3 o 4 días hasta que esté con la textura que te guste.

Si lo quieres más líquido, tendrás que añadirle leche en cada proceso, mientras que si te gusta más espeso, debes añadirle más gránulos.

El resultado que obtienes se llama leche kefirada y, aunque parece un yogur, su sabor es más ácido. ¿Quieres un truco? Añádele azúcar o canela para que esté más dulce.

Puedes conservarlo en la nevera sin problemas durante dos semanas. Para el kéfir de agua se añade lógicamente agua y se usa azúcar, frutas deshidratadas o frutos secos, según lo que te guste más, y zumo de limón.

Se ha comprobado que el kéfir tiene muchos beneficios para tu salud. Por ejemplo, ayuda a regenerar la flora intestinal, combate el estreñimiento y se utiliza en el tratamiento de enfermedades como la colitis ulcerosa. Cuenta con otras muchas ventajas, así que no lo dudes y pruébalo, ¡verás cómo te gusta!

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