Cómo practicar el carpe diem

Cómo practicar el carpe diem

Hoy es el día de Todos los Santos, una jornada de homenaje hacia todas esas personas que forman parte del recuerdo. Seres queridos que dejaron su huella más allá de su ausencia. Hoy, la muerte como hecho inevitable adquiere mayor visibilidad y las flores se convierten en un símbolo de amor, cariño y homenaje. Un símbolo con el que decir “no te olvido y siempre estarás en mi corazón”.

El homenaje más bonito que una persona puede hacer a la memoria de un ser querido ausente es su sonrisa. Es decir, la felicidad personal como búsqueda de sentido trascendente. La existencia humana es temporal, por tanto, practicar el carpe diem es un signo de inteligencia emocional.

En Bienestar, tu espacio de coaching te damos las claves para estar presente en el ahora:

1. Cumplir años implica tener más experiencia de vida. Recuerda con más frecuencia los momentos felices que son un tesoro atemporal. Los recuerdos tienen el poder de conectar tu corazón con aquellas personas que han compartido momentos inolvidables de tu vida.

2. Busca el equilibrio entre los planes a corto plazo y los proyectos a largo plazo. El carpe diem no es sinónimo de vivir cada día como si fuese el último sino de poner conciencia al presente.

3. Ocúpate de los asuntos cotidianos en lugar de preocuparte por ellos. Vive al compás de la realidad, buscando el equilibrio entre la planificación excesiva y la improvisación absoluta. Puedes variar tu ritmo en función del momento y del contexto.

4. La tristeza no es una enfermedad sino un sentimiento natural. Estar triste no es sinónimo de estar deprimido. Busca un sentido a las etapas de dolor. Practicar el carpe diem no significa estar en una nube de la ilusión constante porque la vida es una escuela de aprendizaje en la que existen momentos de decepción, fracasos y tristezas. Esos instantes también son muy valiosos aunque duelan porque forman parte de tu biografía. Gracias al camino recorrido has llegado hasta aquí, hoy.

5. Establece un orden de prioridades y sé coherente con este esquema. Vive de acuerdo a tu propio criterio y deja de lado el temor al qué dirán. El tiempo de vida tiene fecha de caducidad, por tanto, invierte este recurso de la mejor forma para elevar tu sueldo emocional. ¡Disfruta de la vida!

Cumplir años y envejecer es maravilloso. Anímate a sumar vida a los años con una actitud proactiva. Gracias al proceso de madurez, te conoces mejor a ti mismo.

El pasado es un recuerdo marcado por la subjetividad y el futuro, una hipótesis. Practica el carpe diem como la mejor filosofía de vida y pinta tu presente con el color de la esperanza.

Muchas gracias por participar en Bienestar, tu espacio de coaching.

Foto – Ana Rey en Flickr

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