Cómo mejorar las relaciones personales

Cómo mejorar las relaciones personales

Las relaciones personales forman parte de la felicidad, sin embargo, dichas relaciones también pueden ser foco de conflicto y de frustración como muestran las expectativas no cumplidas, la falta de reciprocidad en un sentimiento o el individualismo. Es verdad que en ocasiones, ciertas situaciones vividas en el contexto de la amistad o el amor pueden ser causa de decepción y heridas, sin embargo, lejos de quedarte en eso, debes de potenciar tu capacidad de resiliencia recordando que tienes recursos suficientes para sobreponerte a ese tipo de vivencias. Es decir, nadie muere por un amor no correspondido.

Las relaciones personales surgen de la libertad interior. Por eso, también es positivo aprender a cuidar de uno mismo. Por ejemplo, es un gesto de higiene mental no querer ser amigo de una persona de la que quieres ser pareja. En un caso así, es un signo de inteligencia emocional escuchar esa voz interior que te dice “no te quiero volver a ver”. Es saludable evitar el autoengaño.

¿Cómo mejorar las relaciones personales en cualquier contexto?

Es esencial evitar el rol de víctima y ser siempre protagonista de tu propia vida incluso cuando alguien te ha roto el corazón. De este modo, evitas la autocompasión.

Cualquier juego psicológico vivido en el contexto de las relaciones personales cuenta con dos participantes. Por eso, para que ese juego psicológico se acaba baste con que uno de los dos deje de jugar. Por ejemplo, cuando una situación de “ni contigo, ni sin ti” se prolonga en el tiempo, esta situación se produce porque ambos colaboran.

Cuando aquel que queda a la expectativa de que el otro se decida, abre los ojos de una vez y se niega a que alguien juegue con su tiempo y con su corazón, entonces, ha llegado el principio del cambio.

No pierdas energía en pensar en lo que pudo ser y no fue. Céntrate en lo que ha sido. Y pasa página cuanto antes. Nadie manda en el corazón ajeno.

Para mejorar las relaciones personales es esencial no querer cambiar al otro. Es más gratificante enfocar las relaciones en las virtudes de cada uno y centrar la superación personal en uno mismo.

Las relaciones personales son importantes, aportan autoestima, bienestar emocional, fuerza de voluntad, compañía y momentos inolvidables. Sin embargo, la única persona con la que seguro vas a tener relación durante el resto de tu vida, eres tú mismo.

Motivo suficiente para dedicarte tiempo y cultivar el vínculo contigo mismo. Cuando practicas el egoísmo saludable de cuidar de ti mismo, entonces, tus relaciones personales con los demás, también mejoran.

Potencia la gratitud, valora siempre todo lo bueno que has vivido. Incluso cuando una relación ha terminado, esa experiencia queda en tu corazón para siempre.

Foto – Yankara en Flickr

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