Cómo vivir el Día de la Madre cuando ya no está presente

Cómo vivir el Día de la Madre cuando ya no está presente

La celebración del Día de la Madre produce muchos sentimientos encontrados en aquellas personas que han experimentado esa vivencia por la que todo ser humano pasa en algún momento: la pérdida de esta figura de referencia que es una fuente de amor y apoyo incondicional. En ese caso, esta fecha evoca la nostalgia del pasado, de aquellos recuerdos que acompañan a la niñez u otras etapas de familia. ¿Cómo vivir el Día de la Madre cuando ya no está presente?

1. Con el corazón. Porque, si este es tu caso, tu madre no está físicamente en tu vida, sin embargo, sí está muy presente en tus afectos. Y esta compañía es inherente a tu propio ser. Por tanto, en este día especialmente, cuídate como lo haría tu madre.

2. Conecta con los recuerdos. Tal vez, puedes dar un paseo a ese lugar que te recuerda tanto a tu madre, porque en el pasado realizaste ese mismo camino con ella. A lo mejor, puedes comprar sus rosas preferidas para decorar tu salón en homenaje a ella. Puedes compartir anécdotas sobre su vida y las lecciones que te enseñó al hablar sobre ella con alguien a quien te apetece hacer partícipe de este legado que es un tesoro de vida. Rescata las mejores fotografías familiares y disfruta de una tarde reviviendo lo vivido a través del poder visual de esas escenas que son tan tuyas.

3. Escribe una carta. No utilizarás el correo postal para enviarla, sin embargo, tal vez experimentes la sensación de conectar emocionalmente con el recuerdo de tu madre porque las palabras son mágicas. Y sin duda, una de las palabras más bonitas del diccionario es “mamá”. Expresa en esa carta los miedos, las esperanzas, las ilusiones, los sueños y todo aquello que te gustaría hacerle llegar.

4. Lágrimas de emoción. Tal vez no puedas evitar reprimir las lágrimas en algún momento. De hecho, emocionarte es una alternativa más positiva. Porque la esencia del ser humano es comunicar y es importante que puedas visibilizar ante ti mismo tu propio estado de ánimo.

5. Programa un plan de ocio. En familia, con amigos o en pareja. Tal vez prefieres pasar este día en soledad reflexionando contigo mismo. Concreta alguna actividad que te ilusione. Tu propia alegría es el homenaje más emotivo que puedes encontrar para dar forma a su memoria. Porque la vida continúa. Y eso es algo que este Día de la Madre también te recuerda.

Desde Bienestar, tu espacio de caoching, te deseo un Feliz Día de la Madre con mucho presente y dosis de pasado, porque el milagro de la vida es una perfecta combinación de ambos elementos cuando se trata de tomar conciencia de esa experiencia tan única de ser hijo.

Foto – Pixabay

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