“Doctora, yo quiero una talla 95″

¿Qué es para vosotras una talla 95? ¿A qué os referís cuando nos pedís una talla 100? Esto es lo que diariamente llega a las consultas. La mayoría de las pacientes que desean un aumento piden una talla 95 mientras que las que lo van a reducir sueñan con una 90. Pero ¿sabéis en realidad lo que estáis pidiendo?

El 70% de las mujeres no saben qué talla exacta de sujetador utilizan y tienen que probarse varias cada vez que van a comprarlos. Si seguís este blog habréis leído el post en el que explico cómo puedes calcularla. A pesar de ello es un tema que parece no quedar nunca claro, o que al tiempo se nos olvida por lo que vamos a hacer un repaso.

Photo by Jan Tinneberg on Unsplash

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El mayor o menor tamaño del pecho se corresponde con la medida de la copa, siendo A la más pequeña, seguida por B, C… Los números (80, 85, 90…) sólo nos indica la anchura del tórax. Es decir, traduciendo a lo comprensible significa que cuando os sometéis a un aumento de pecho para aumentar dos tallas no vais a pasar de la 85 a la 95, sino de una copa A a una B o C. De forma que si tenéis un tórax estrecho lo más seguro es que corresponda a una 80 u 85, siendo la copa lo único que varía

Dejando esta primera cuestión clara cabe recordar que lo que interesa a los cirujanos no es calcular vuestra talla exacta sino concretar bien lo que pide el paciente, para que el resultado sea lo más parecido posible a lo que había imaginado. Para llegar a este consenso entre lo que deseáis y lo que os conviene es necesaria una exploración y medición exhaustivas:

1. Medir la anchura del tórax: anchura actual y óptima, altura en proporción, grosor del tejido mamario etc. Estas medidas van a definir las dimensiones de los implantes más adecuados, dando siempre un rango de volumen y proyección con pequeñas diferencias. En este momento la decisión es vuestra.

2.Probaros la prótesis: A continuación se os prueba ante un espejo, con un sujetador sin relleno, con y sin ropa. Se utilizan unos probadores que simulan cómo os quedaría cada uno de los volúmenes. De esta manera la decisión se os hace algo más fácil. Aún así la pregunta más común es: ¿pero esta que talla es?. No importa la talla, importa que os sintáis cómodas y corresponda con lo que habíais imaginado.

Photo by Sharon McCutcheon on Unsplash

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¿Veis entonces que una talla no es una referencia precisa cuando nos explicáis vuestros deseos?. Como habéis comprobado la percepción varía según la anchura del tórax, la grasa corporal, la postura e incluso la marca del sujetador. La exploración previa y los simuladores son de vital importancia para mostraros la realidad. La intención del cirujano siempre será complacer al paciente dentro de las posibilidades que existan, dejaros aconsejar por los especialistas. Es un consenso en el que ambas partes se tienen que implicar.

 

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