Cómo combatir problemas en la psicomotricidad de los niños

Muchas veces nos preocupa que nuestros hijos no adquieran los movimientos adecuados en su desarrollo normal. Cuando mi hija Amaia empezó la guardería con dos añitos, las profesoras notaron en ella algunos problemas de coordinación. Me dijeron que se podía deber a algún aspecto relacionado con la psicomotricidad de la niña.

ayuda a tus niños con sus problemas en la psicomotricidad

Después de explicarme lo que era, me dieron algunos pequeños consejos para mejorar la coordinación de Amaia y la verdad es que en cuestión de meses mejoró muchísimo. Por eso hoy te voy a hablar de la psicomotricidad y los ejercicios que la pueden favorecer cuando tus hijos son pequeños.

Para empezar, la psicomotricidad es como la psicología del movimiento, es decir, la forma de conectar nuestra mente con nuestras emociones. Durante los primeros años de vida los niños son como esponjas y por eso es muy importante que durante esta etapa los niños se muevan lo máximo posible.

Utiliza el juego

Pero es cierto que a veces nos cuesta inculcar una serie de ejercicios como algo obligatorio, porque los niños se cansan. Por eso te recomiendo que utilices el juego como medio para favorecer esa psicomotricidad.

Estos juegos pueden ser saltar a la comba, correr, jugar con una pelota o manipular objetos tanto grandes como pequeños. Así favorecerás la motricidad fina y gruesa.

Con todos esos juegos vas a favorecer que tomen conciencia de su propio puesto y también adquieran el concepto de espacio-tiempo, conceptos nuevos como arriba y abajo y habilidades como el equilibrio.

Cómo mejorar la psicomotricidad

Te propongo como primer ejercicio no solo caminar, correr y saltar con los pies juntos, sino también subir y bajar escaleras.

Las pelotas y los globos también son de mucho atractivo para los niños, podrán lanzar el balón con la mano o darle una patada fijando un punto como referencia.

Una actividad que a los niños les atrae mucho es la posibilidad de sortear obstáculos, así que puedes montarles un recorrido acorde con el espacio y la edad del niño. Este es uno de los ejercicios que me recomendaron para mejorar la coordinación de Amaia y la verdad es que pude comprobar cómo progresaba a la vez que se divertía.

Por último te propongo realizar el ejercicio del espejo, en el que el niño tendrá que imitar todos los ejercicios que tú realices o imitar a una máquina o a animales. Un coche, un tren o  un caballo serán muy divertidos para empezar.

Si todas estas actividades las acompañas de música infantil, aparte de hacer la actividad más amena, puede surgir el baile o movimientos coordinados con la melodía.

Los niños tienen sus propios periodos de adaptación, así que dales el tiempo que necesiten para poder realizar todos los ejercicios. Es muy importante que aprendan divirtiéndose.

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