Deporte para los niños con autismo

El deporte para cualquier niño en general es una de las actividades más importantes, ya que no solo forma parte del ocio de los niños sino que también es parte fundamental de su formación en la infancia. Por eso yo siempre les he inculcado el deporte a mis hijos desde pequeñitos.

los deportes más recomendados para niños autistas

Pero además, ¿sabías que hay estudios que demuestran que el deporte es especialmente beneficioso para niños con autismo? Entre otros efectos positivos destaca la disminución el estrés del niño, la mejora notable de su salud en general y el aumento de las habilidades motoras, es decir, el desarrollo de los movimientos interiorizándolos, haciéndolos suyos. Por último le ayuda al desarrollo de la confianza en él mismo, la conducta, el compromiso o las habilidades sociales como la comunicación, el compañerismo o el trabajo en equipo.

Es importante que cada niño elija o encuentre su deporte, y no vayan directamente al que a los padres les guste. Te voy a mostrar las características de los deportes más conocidos que tus hijos pueden practicar.

La natación o la equitación

La natación es, desde mi punto de vista, el deporte que más beneficios tiene para todos los niños en general y, en particular, para los niños con autismo. Con la natación podrás comprobar que los niños se desenvuelven en el agua mejor que en otro medio, y que en muchas ocasiones se reducen los problemas motores. Este deporte permite a tus hijos participar en equipos y verse formar parte de un grupo.

Otra de las actividades o deportes que te aconsejo y que también está demostrado que tiene múltiples beneficios para los niños con autismo es montar a caballo. La equitación para estos fines se llama equinoterapia y son muchos los niños a los que les resulta más fácil comunicarse con los animales que con las personas o incluso con otros niños.

Siempre estar pendiente de los niños

Los niños con autismo se cansan rápidamente y eso lo tienes que tener en cuenta, tanto física como mentalmente. Sabiendo esto, tienes que estar pendiente del niño y atender las necesidades que tenga ya que no es consciente muchas veces de ello. Si siente sed, frío o demasiado cansancio, tienes que estar allí para ayudarle.

Si tienes un hijo con autismo no lo dudes y apuesta por el deporte, siempre será beneficioso para él. Ahora le toca decidir a él, ¿a qué quiere jugar?

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