Enseña a tus hijos a hacer la rueda lateral

Seguro que en el colegio tus hijos realizan actividades deportivas desde muy pequeños. No solo actividades extraescolares, sino que desde primaria comienzan a tener durante su jornada escolar algunas horas a la semana que dedican a hacer deporte y una gran cantidad de ejercicios.

Cómo hacer la rueda lateral

¿Te acuerdas cuando de pequeño practicabas la rueda lateral? Yo estaba deseando que llegara la clase de gimnasia para practicarla. Además, es como montar en bici, nunca se olvida. Es cierto, que yo ya no estoy como para ir haciendo ruedas laterales allá donde voy, pero todavía me acuerdo cómo se hace.

Los brazos juegan un papel fundamental

Se supone que este ejercicio debería hacerse en un solo movimiento, aunque obviamente al principio es muy complicado conseguirlo. El funcionamiento de la rueda lateral es en apariencia sencillo: tu hijo tiene que impulsarse hacia un lado (normalmente siempre le saldrá mejor para un lado que para otro, aunque con el tiempo puede que le sea indiferente) con los brazos estirados con el fin de que una vez toque el suelo con las manos, los brazos le impulsen para ponerse en vertical otra vez.

Por eso es muy importante el papel de los brazos en este ejercicio, ya que tienen que aguantar su peso durante el instante en que no tiene apoyados los pies en el suelo. Siempre que se comienza a practicar este ejercicio suele haber al menos dos compañeros que estarán atentos al ejercicio para ayudar a tu hijo si tiene algún problema o dificultad a la hora de hacer el ejercicio. Por tanto, no debes temer por la integridad física de tu hijo, ya que, si algo sale mal, las ayudas evitarán que se haga daño.

Las piernas son la base del ejercicio

En este ejercicio tienen la misma importancia que los brazos, o quizás incluso más, las piernas. La razón es que las piernas son las que tienen que dar el impulso inicial y si no lo hacen adecuadamente, tu hijo no podrá hacer el ejercicio.

El impulso de las piernas debe ser rápido para que tu hijo sea capaz de girar completamente su cuerpo para apoyarse sobre las manos y completar la rueda. Para trabajar este movimiento puede realizar giros más cortos que los que necesita para este ejercicio con el fin de que vaya cogiendo confianza y, a medida que se vaya encontrando más a gusto, vaya aumentando el tamaño de los giros hasta hacer el giro completo que requiere la rueda lateral.

¿Ya estás preparado para enseñarle este ejercicio a tus hijos?

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