¿Y si a mi hijo no le gusta hacer deporte?

Siempre te estoy hablando de las ventajas que tiene el deporte en los más pequeños y de cómo debes inculcarles que practiquen las actividades deportivas que más les gustan. Pero también puede darse el caso de que tus hijos sean más de quedarse en el sofá de casa jugando a la videoconsola. ¿Es tu caso?

Photo by Matheus Bertelli from Pexels

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Y es que en ocasiones es complicado conseguir que tus hijos se animen a practicar deporte. Las razones que motivan este problema son varias y las soluciones no siempre resultan fáciles. Te voy a decir lo que haría yo si estuviera en tu lugar. La verdad es que en este aspecto yo estoy muy contenta porque aunque Erik es mucho más tranquilo que Amaia, nunca han puesto pegas a hacer deporte.

No siempre se acierta a la primera

Cuando consideres que llega el momento de que tu hijo se inicie en el mundo del deporte debes sentarte con él y juntos decidir entre las diferentes opciones disponibles cuál es la que más le llama la atención o le gusta.

Es muy importante que aceptes lo que él decida, ya que si le presionas para que elija el que tú quieres será negativo. Es posible que tu hijo pruebe un deporte y, por diferentes razones, no le guste y no quiera seguir practicándolo. Debes apoyarle en su decisión, ya que si no lo haces puedes generarle un rechazo al deporte que puede perjudicarle en el futuro. También debes hablar con él para ver qué cosas no le gustan de ese deporte.

Si no le gusta ese deporte en concreto, existen muchos más que puede probar para encontrar aquél en el que se encuentre bien practicándolo. Seguramente en más o menos tiempo encontrará alguna actividad deportiva que le guste.

Pixabay

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Quizás no es el momento

Otro problema habitual es que tu hijo no se haya interesado todavía por el deporte por diferentes razones. ¡No le fuerces! Una cosa es animar y otra obligar. Por eso, quizás debes plantearte otras opciones que no sean deportes hasta que tu hijo se sienta preparado o interesado por alguna práctica deportiva.

Con el deporte tu hijo aprende a relacionarse con otros niños, además de desarrollar algunas capacidades mentales. Existen muchas actividades no deportivas que les permitirán aprender a estar con otros niños y a trabajar algunas habilidades. Por ejemplo, tu hijo quizás esté interesado en hacer teatro, una actividad que le ayuda a interaccionar con otras personas y en la que además desarrollará habilidades sociales.

Otra opción es utilizar los juegos para que al menos tengan movimiento y no lleven una vida sedentaria. Juegos como el pilla pilla, el escondite o incluso el simple hecho de llevarles al parque pueden suponer un rato de ocio divertido en los que esté moviendose sin darse cuenta.

Y puestos a que jueguen con la consola, ¿te has planteado comprarles videojuegos de deportes en los que para jugar tienen obligatoriamente que moverse frente a la pantalla? Para ellos será un juego y para ti un tiempo de ejercicio en el que le puedes acompañar.

Resumiendo, si a tu hijo no le termina de convencer el deporte, trata de descubrir el motivo hablando con él y busca posibles alternativas para que encuentre aquello que le gusta hacer. ¿Te parece buena idea?

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