No me llames Dolores, llámame Lola

¡Bienvenidos a mi Blog! Una nueva aventura en la que me embarco para compartir contigo todos los trucos y pequeños tips que he ido aprendiendo en todos estos años, en los que mi trabajo me ha tenido unida de una forma u otra al mundo de la belleza. Quiero mostraros a través de este blog cómo es el día a día de una perennial y, así,  poder brillar juntos.

Muchos os estaréis preguntando qué significa ser perennial. Pues bien, esta idea define a personas de ‘mediana edad’ que están cansadas de este concepto. Hombres y mujeres que se sienten jóvenes, en la mejor etapa de su vida, con 50 años o más y es que ¡la edad es sólo un número!

Cuando trabajas como directora de Casting y eres propietaria de una agencia de modelos durante 25 años, te das cuenta de cómo la edad afecta de diferente manera a cada persona. Ana, aquella chica monísima a los 20, a los 40 se ha convertido en una ‘señorona’ envejecida, sobrepasada de peso y sin ningún encanto; no tiene nada que ver con Elena, que a sus 45 años es una mujer tremendamente atractiva, interesante y llena de magnetismo.

LOLA_SOPE+æA_09A1925. BAJA

Soy una mujer dinámica y enérgica que le encanta emprender nuevos proyectos. Por eso, tras tantos años dedicada al mundo de la imagen, decidí embarcarme en el negocio de las clínicas de estética. Hace 5 años abrí la primera clínica Lola Sopeña en Madrid, un mundo apasionante en el que disfruto aprendiendo cada día.

Nunca he comulgado con eso de que a las mujeres a los 50 ya no se las mira y dirigir mis clínicas de estética me ha mostrado que son muchas las cosas que podemos hacer para cuidarnos y desafiar al tiempo. Sí, repito, desafiar al tiempo.

Pero sería una gran desconocedora de la belleza si no supiera que ésta se irradia, sale desde el interior. Ser la más perfecta no te hace la más bella. La felicidad, la alegría, una conversación interesante… esto es lo que realmente nos hace atractivos y, en este blog, también hablaremos de ello.

Desde los últimos tratamientos en medicina estética a los trucos más sencillos que me hago en casa para estar más ‘guapa’, comer bien y comer sano e incluso cómo alejarme de personas tóxicas que me hacen infeliz y me restan la belleza.

Gracias por dedicarme unos minutos de tu tiempo. Estoy feliz de compartir contigo todo lo que el viaje de la vida (son 50 años ya) me ha enseñado sobre la belleza, porque sí, a mí me gusta gustar, me gusta gustarme y me encantaría gustarte.

10 comentarios sobre:
“No me llames Dolores, llámame Lola”

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.


*