¿Conoces las piscinas desmontables de acero?

Familia disfruta de la piscina de acero

Las piscinas desmontables de acero están de moda. Este concepto entraña una cierta contradicción, pues aunque ciertamente se trata de piscinas que pueden desmontarse, existen determinados modelos en relación con los cuales los fabricantes recomiendan que, una vez montadas, las dejes puestas todo el año.

Estas piscinas elevadas en principio no son aptas para ser enterradas, si bien algunas de ellas sí lo permiten, en cuyo caso deberás seguir un procedimiento de montaje de la estructura que en poco difiera del que utilizarías para una piscina convencional, lo que incluye preparar el terreno, aislar la estructura metálica y construir el muro, entre otras consideraciones.

Tipos de piscinas de acero

Algunas de las razones de la existencia de esta predilección por las piscinas de acero tienen que ver con su gran variedad de modelos y diseños, por otra parte cada vez más osados, así como su practicidad y comodidad, que cubren con creces las expectativas de los usuarios más exigentes.

Aunque su precio aún pueda considerarse algo elevado en relación a otros modelos, lo cierto es que las piscinas de acero están consideradas como muy confiables, por lo que son muchas las familias que cada año se lanzan a la elección de la suya.

A la hora de elegir piscina de acero puede que todas te parezcan similares. Ello es debido a que tienen como denominador común una estructura de acero, sujeciones, embellecedores, un liner, una depuradora y gran cantidad de piececitas y tornillos con los que ensamblarlas. Una marca muy recomendada de piscinas desmontables son las piscinas GRE, el último grito en piscinas de acero. No obstante existen otros marcas de piscinas desmontables de acero como Toi o Bestway.

Pese a ello, las hay más sencillas y más elaboradas, como los modelos de piscinas GRE, es decir, hay modelos que necesitan una mayor dedicación para su montaje, sin requerir tampoco un alarde de ingeniería para levantarlas.

Sin duda, las más simples son las piscinas elevadas de acero redondas, seguidas de las que vienen con postes de sujeción, para continuar con las que están provistas de anclaje por Omegas. Mientras que las dos primeras son susceptibles de ser montadas por cualquiera con ayuda de alguien de su confianza, la última, que puede ser ovalada o en forma de 8, requiere algo más de destreza.

Por último estarían las piscinas de acero cuyo montaje va enterrado, que precisan excavación previa y de las que puedes estar disfrutando en aproximadamente tres días.

Ventajas de instalar una piscina de acero

Los expertos consideran que una de las principales ventajas de instalar este tipo de piscinas es su gran adaptabilidad a cualquier tipo de terreno, lo que engloba aquellos que cuentan con una pendiente pronunciada, sin necesitar ningún tipo de conocimiento específico en la materia.

De todas formas, se aconseja estudiar previamente tanto el tipo de terreno sobre el que se va a construir, como las características de la  familia que va a utilizarla, junto con  las condiciones del terreno y la composición general del entorno en el que se va a ubicar la piscina.

En relación a la resistencia y durabilidad de las piscinas de acero, hay que hacer referencia a que su estructura está compuesta por unos paneles de acero lisos y sin ondulaciones, cuyo diseño y grosor los hace absolutamente resistentes y capaces de evitar durante muchos años el nocivo efecto de la corrosión.

La utilización de este tipo de paneles resulta decisiva para el caso de que el terreno en que se vaya a instalar la piscina sea especialmente inestable. Por otra parte, su flexibilidad hará que el cliente pueda construirse una piscina “a su medida” que coincida plenamente con aquella que siempre soñó tener en su jardín.

Con el acero, también podrás olvidarte de algunos de los grandes enemigos de las piscinas, como son las fugas y grietas provocadas por los bruscos cambios de temperaturas, ya que sus paneles facilitan la asimilación de temperaturas.

Por si todo esto fuera poco, al decantarte por una piscina de acero tendrás la posibilidad de armarla tú mismo con la ayuda de alguna que otra persona, como ya se ha indicado. De hecho, aunque esta cuestión va a depender mayoritariamente de su tamaño, la construcción de una piscina de acero grande no debería alargarse más allá de siete u ocho días.

Quizás todos estos datos te ayuden a entender que las piscinas de acero se están convirtiendo en una tendencia en alza en Europa y en Estados Unidos, llegando a desbancar incluso a las piscinas convencionales.

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