¡Pero si apenas como nada!

Cuando parece que la báscula no quiere cooperar, es decir, hace ya un tiempo que no marca un peso más bajo, indica que algo no funciona.

No es que la báscula ya no funcione sino que es nuestro cuerpo el que se resiste.

Scale

Lo más fácil es comer un poco menos o hacer un poco más de ejercicio. Algo estaríamos cambiando pero este cambio solo va a conseguir que nos desesperemos aún más.

¿Por qué nuestro primer pensamiento es que comemos mucho? La verdad es que muchas veces no comemos tanto, pero hemos enseñado a nuestro cuerpo a que eso es lo que hay.

Claro si le estamos dando poco de comer y encima siempre las mismas comidas porque eso es lo que “debemos” comer pues hay un momento en que se rebela.

Cuando hay que hacer un cambio porque no progresamos, el cambio debe ser radical, debe sorprender a nuestro cuerpo. Hay que darle variedad.

En España, quizás lo más común es desayunar cereales o tostadas. Es lo que estamos habituados a comer desde niños.

Pues que hice yo, empezar a desayunar salado. Mi primera comida del día consiste en una tortilla, frutos secos y chips de yuca.

Egg Breakfast

Le he dado variedad a mi cuerpo y he podido comprobar que desayunando salado me encuentro mejor.

No desayuno menos sino diferente. Incluso mucha gente se sorprende que me apetezcan estos alimentos por las mañanas.

Un nuevo estudio preguntó a un grupo de 502 mujeres sobre sus hábitos y estilo de vida comparando sus respuestas con los 16 alimentos exóticos que estarían dispuestas a consumir. Aquellas que escogieron más de 9 alimentos fueron consideraron que pertenecían a la categoría de “aventureras” con respecto a la alimentación.

Ser “aventurero” parece que lo llevamos en nuestros genes, ya que los autores del estudio explican que para proporcionar a nuestro cuerpo con todos los nutrientes necesarios, biológicamente necesitamos variedad. Es decir, de forma evolutiva una dieta variada es lo que buscaban nuestros antepasados.

Cansarse de algún alimento, pasarse alguna temporada sin que apetezca o de repente no gustarnos sería algo normal. Nuestro cuerpo pide variedad. Cuando la báscula no se mueve es la forma que tiene nuestro cuerpo de decirnos que quiere “aventura”. Al igual que un cambio en la dieta también necesita nuestro cuerpo un cambio en el ámbito deportivo. Es el momento de disfrutar del buen tiempo y hacer deporte al aire libre.

Hay veces que no podemos parar de comer un alimento. A mi me pasa. Por temporadas hay 2 o 3 alimentos que pueden conmigo. Ya sabemos que mucha cantidad de comida en general suele resultar en una subida de peso. Pero pensamos que como es solo un poco de todo no importa. Y por eso en periodos de dieta abusamos de pocos alimentos en mucha cantidad. Comernos una sandía entera de 8 kg por muy sana que sea, es francamente mucho. Todo alimento en exceso es tóxico, incluso el agua. Mucha agua, sin necesidad, nos causa pérdida de minerales y puede ser fatal.

Variedad no significa que halla libertad de cantidades. Variedad simplemente quiere decir que no hay porque prohibir alimentos ya que eso sólo nos haría consumir en exceso aquellos que tienen luz verde. ¿Qué pasa cuando decimos no al pan, a las patatas o al queso? Pues que nuestro cuerpo lo nota y quiere algo en compensación.

Lunch Table

¿Cómo aplico variedad en mi alimentación?

-Estudia que alimentos son prominentes en tu dieta, seguro que hay otro tipo de verdura, proteína o fruta que también te gusta.

-Estudia que alimentos nunca comes, quizás hay alguna otra forma de prepararlo que al final te acabe gustando.

-Por último, busca un alimento nuevo, exótico inusual. Experimentar en la cocina es divertido y sabroso, lo aseguro.

Quién sabe, igual también descubres que prefieres desayunar salado. La variedad se consigue probando, cambiando y ante todo siendo “aventurero”.

Sí, se puede comer más si se come distinto. Sí, variedad es más importante que cantidad.

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