El ejercicio de bajo impacto, SÍ que impacta

Seguro que ha sido bajo el chorro de agua de la ducha que la solución a ese problema sin pies ni cabeza, por fin logra tener cuerpo entero. Es un conocido pensamiento popular que durante la ducha cuando muchas personas logran desarrollar sus ideas portentosas, cuando los proyectos cobran vida y cuando muchas incertidumbres desaparecen.

Un grupo de científicos australianos realizaron un pequeño estudio en el que midieron los efectos de sumergir a nueve jóvenes en tanques de agua. Los resultados mostraron que este acto era capaz de aumentar el flujo sanguíneo al cerebro en hasta un 14%. Más sangre al cerebro implica grandes beneficios en nuestra capacidad cognitiva. Es decir, bajo el agua pensamos mejor.

Hike

Bajo el agua no solo pensamos mejor sino que también consigue que mejoremos nuestra salud física. No es nada nuevo que mencione las grandes ventajas que aporta la natación y los ejercicios de resistencia bajo el agua sobre nuestro sistema cardiovascular y como factor protector de las articulaciones.

Sin embargo, la natación no mueve masas y es que los deportes de bajo impacto en la actualidad son ensombrecidos por la popularidad de disciplinas como el Crossfit, las sesiones de HIIT o el levantamiento de pesas extremo.

En el 2011 sé publico un estudio en el Journal of Sport Rehabilitation en el que comparaban el V02 (consumo de oxígeno máximo) y HR (ritmo cardiaco) en un grupo de atletas. Separados en dos grupos, el primero entrenó en la máquina de correr y el segundo en la máquina elíptica. La conclusión fue que los dos grupos mostraron mismos marcadores de VO2 y HR. La gran diferencia era que unos entrenaban a alto impacto y otros a bajo impacto.

Caminar, montar en bicicleta o simplemente hacer unos estiramientos es algo que muchos no consideran ejercicio. Estos son movimientos de bajo impacto que logran que llevemos una vida activa y la clave es moverse más y no más rápido. Ya vamos demasiado rápido.

Día tras día se habla más de la meditación y del Yoga, simplemente porque necesitamos equilibrar nuestro cuerpo y mente. Estas disciplinas priorizan los estiramientos y la relajación cómo fuente de energía. Cuando la agenda es ajetreada el balance es más necesario.

Estudios han demostrado que estas modalidades de bajo impacto son beneficiosas para la fatiga, los niveles de azúcar, el dolor o el sueño.

Yoga

Además, sus beneficios van más allá de los efectos en nuestro organismo. Un reciente estudio realizado por científicos indios introdujeron a estudiantes universitarios a un modulo de Yoga. Los resultados demostraron que esta practica había activado ondas en le cerebro que tienen efecto sobre la actuación mental como la coherencia, estabilidad emocional y flexibilidad cognitiva.

La natación, el Yoga o incluso algunas máquinas del gimnasio son olvidadas en favor de las nuevas tendencias en fitness. Sin embargo, olvidamos que somos cuerpo y mente, olvidamos que no hay que correr a todos sitios y olvidamos que necesitamos un balance en nuestro a día a día.

Las disciplinas de bajo impacto SON ejercicio válido. Nos hacen sudar, nos elevan el corazón, fortalecen nuestros músculos, protegen nuestras articulaciones y además tienen unos efectos inmejorables sobre nuestro cerebro.

A veces pasamos por alto que no todo lo que impacta responde por su nombre.

 

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