Consejos para utilizar la elíptica

Cuando vienen al gimnasio en el que trabajo con el objetivo de perder peso o mejorar la forma física, hay tres máquinas obligatorias que les presento: la cinta de correr, la bicicleta estática y la máquina elíptica. Cualquiera de las tres son perfectamente válidas para tu objetivo, pero cada una de ellas tiene sus pros y sus contras.

atrévete con la eliptica

La máquina elíptica es quizás la más desconocida, por lo que debes tener en cuenta una serie de cuestiones si quieres utilizarla.

Cómo hay que colocarse en la elíptica antes de empezar

La máquina elíptica consiste básicamente en dos pedales fijados a dos mangos. Los mangos se mueven hacia adelante y hacia atrás y los pedales en forma de óvalo o elipse (de ahí el nombre de la máquina). También suelen ir acompañadas de un manillar que puede ser rígido o móvil, según cada máquina.

Lo primero que debes hacer cuando te vas a situar sobre la elíptica, es poner los pies en los pedales y coger los mangos. Una vez que ya estás bien colocado en la máquina tienes que tener en cuenta que tus pies tienen que estar paralelos a los bordes interiores de los pedales. De esa manera, conseguirás que tu cuerpo esté alineado con la máquina y el ejercicio será más efectivo, evitando problemas posturales.

A la hora de trabajar con la máquina elíptica es muy importante que intentes mantener en todo momento tu espalda recta, ya que de lo contrario se puede resentir y aparecer problemas lumbares. También es importante la posición de la cabeza, que debe estar erguida y recta para evitar problemas cervicales.

Comienza a trabajar 

¿Preparado para utilizar la elíptica? El movimiento básico en la máquina elíptica es el de pedaleo, que debes realizar hacia delante y hacia atrás, tratando de flexionar ligeramente las rodillas.

Las elípticas, al igual que las cintas y las bicicletas, tienen sistemas para regular la resistencia y la inclinación con la que desees trabajar. Si eres principiante, deberías optar por un nivel bajo de ambos factores para que, a medida que vayas acostumbrándote, puedas ir aumentándolos en función de lo que busques conseguir (perder peso o mejorar tu sistema cardiovascular). Estas máquinas suelen tener programas ya configurados según tu nivel y tus características.

Mi consejo es que ante cualquier duda pidas ayuda al monitor del gimnasio, pues no sería la primera vez que he visto a gente utilizar mal la máquina o forzar demasiado. Nunca olvidaré a un abuelito de unos 80 años usando la cinta de correr a una velocidad demasiado grande para él y encima inclinada porque puso el modo cuest

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