Consejos para progresar en el gimnasio

Los usuarios de mi gimnasio muchas veces me preguntan qué hacer para marcarse una rutina para ir al gimnasio o cómo motivarse… pero pocas veces me preguntan qué hacer para progresar una vez que tienen completamente decididas las clases o ejercicios que van a hacer, algo que considero muy importante y que mucha gente lo da por sentado.

Cute brunette working out at a gym

Por eso hoy te voy a dar unos cuantos consejos sobre cómo encarar tu entrenamiento y seguir mejorando cada día.

Al empezar a ir al gym

¡Mentalízate! Nada se consigue por arte de magia. Por mucho que sepas hacer bien los ejercicios o aguantes a la perfección una sesión dura de spinning, si lo haces solo una vez para quitarte la culpabilidad de haber comido un muffin de chocolate no sirve para nada. Lo más importante es que seas constante. Volver al gimnasio los primeros días cuando te duele todo cuesta, pero no hay otra manera.

No vayas al gimnasio por ir al gimnasio, haciendo series al azar. Tienes que marcarte un objetivo, ¿qué quieres realmente?, ¿coger músculo, bajar peso, tonificar…? Si solo haces algunas clases o ejercicios porque ves que a otros les funciona, no conseguirás nada, porque puede que los demás no estén entrenando para lo que tú quieres. Márcate un objetivo fijo, un plazo lógico y pregunta a un monitor cómo lograrlo con los medios del gimnasio.

No sigas la ley del mínimo esfuerzo. Si puedes hacer seis series, haz seis, y no las cinco acordadas. Si tienes un hueco para entrenar ese día de la semana que pensabas que tenías una reunión y te apetece, hazlo. Descansar es bueno, pero si quieres lograr tu objetivo debes estar comprometido al 100%.

Objetivos conseguidos

También debes buscar seguir progresando una vez hayas llegado a la meta, pero esto es lo más difícil de hacer. Todo el mundo, incluido yo, hemos pensado alguna vez que conseguir ponernos en forma es el final de una carrera, como si a partir de ahí pudiésemos tirarnos en el sofá y comer comida rápida todos los días, ¡pero es el mayor de los errores! Si tanto te ha costado llegar hasta ahí, gasta un poco de esfuerzo al menos en mantenerte en ese estado.

Cuando llegas a este punto, también puede que dejes de ser crítico contigo mismo, porque antes era más fácil al compararte con otras personas. Si ahora te ves bien, puedes caer en la espiral de “esta semana he cogido un kilo y no he ido al gimnasio, pero no pasa nada porque aún estoy en forma” y, al final, te encontrarás en el mismo punto que en un principio. Ten cuidado con esto y ¡procura mantenerte alerta!

¿Tú tienes algún consejo propio para no abandonarte?

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