¿Qué es la vigorexia?

Una cosa está clara: el deporte debe ser un aspecto importante en tu vida. Practicarlo con regularidad contribuirá a que tengas buena salud, además de ayudarte a mantener tu cuerpo en forma. Sin embargo, hay gente que lleva esa práctica del deporte hasta el extremo, convirtiéndose en verdaderos enfermos del ejercicio físico. ¿Conoces a alguien así?

El peligro de la vigorexia

Tan malo es no hacer deporte como hacerlo excesivamente. Lo ideal es un término medio. Las personas que hacen del ejercicio físico su vida, y no hablo de por ser profesionales de algún deporte, están diagnosticados con una enfermedad: la vigorexia.

Es un trastorno mental

La vigorexia recibe también el nombre de distrofia muscular o anorexia inversa. El segundo concepto (anorexia inversa) explica muy bien qué es exactamente la vigorexia. Como ya sabes, la anorexia se caracteriza por la creencia de los pacientes de que tienen más peso del que realmente tienen, lo que les lleva a no comer.

Sin embargo, la vigorexia es justo al revés; las personas que la sufren no se ven nunca lo suficientemente fuertes aunque estén el día entero en el gimnasio, lo que les lleva a hacer todavía más ejercicio, con resultados para su salud. Al igual que la anorexia o la bulimia, es un trastorno mental que necesita tratamiento psicológico. Es un tipo de trastorno obsesivo-compulsivo.

Los síntomas y las causas son casi siempre las mismas

Los síntomas que pueden hacerte ver que eres vigoréxico o que alguien de tu entorno lo es son los siguientes: entrena durante muchas horas con dolor o incluso lesionado; su vida es el gimnasio y deja de hacer otras cosas por pasar el mayor tiempo posible entrenando, incluso dejan de trabajar. Se miran constantemente en el espejo para ver si aumenta su masa muscular y cuidan hasta el extremo su alimentación para favorecer ese crecimiento.

Las causas que pueden llevar a una persona a la vigorexia son, por ejemplo, los problemas familiares o escolares durante la infancia, o ser excesivamente perfeccionista. Los expertos también consideran que influyen los estándares de belleza que se han establecido en nuestra sociedad y que te obligan a tener una determinada forma física para ser aceptado.

Las personas vigoréxicas deben acudir a un psicólogo que les ayudará con su problema. Además, la familia y los amigos también son un elemento importante para ayudar al paciente a que pase la enfermedad más fácilmente.

¿Conoces a alguien que lo haya vivido?

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