Cómo hablar(te) en positivo

Está muy de moda la expresión “hablar en positivo”, a la hora de comunicarnos con los demás, para facilitar las relaciones, pero… Hablar en positivo, ¿es suficiente?

Photo by i love simple beyond from Pexels

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El lenguaje es uno de los accesos a la vida, no sólo nos permite relacionarnos con los demás, sino que es la manera de relacionarnos con nosotros mismos, el camino de acceso a nuestros pensamientos, ideas, creencias, a toda la información conceptual y emocional que guardamos.

Tenemos que aprender a diferenciar el deseo (de conseguir algo) de la capacidad (de tener suficientes recursos para conseguirlo) cuando nos expresamos, porque es vital para nuestra auto-motivación.

Hablar en positivo, como auto-motivación, no es ponerse cada día delante del espejo y decirse a uno mismo “yo puedo”, porque si fuera tan sencillo, todas las personas podrían lograr sus metas, ¿verdad? Y luego, cuando nos fijamos en la realidad, vemos cómo unas personas tienen mucha más facilidad que otras para realizar sus sueños, cumplir sus objetivos y alcanzar las metas propuestas que se han propuesto.

El significado de hablar en positivo, es mucho más que decir palabras bonitas o adecuadas según la ocasión. Hay que plantearse la pregunta ¿Desde dónde? Es decir ¿desde qué lugar emocional nacen los mensajes de auto-motivación.

Un “Yo puedo” que nace de la inseguridad, la alimentará e incrementará, al igual que un “yo puedo” lanzado desde la tranquilidad y la confianza, acabará retroalimentándola.

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(Ilustración de Luciana Locascio)

¿Desde qué emoción nacen los mensajes que te dices a ti mismo?

Responder a esa cuestión, es entrar en el autoconocimiento.

Si no sabes responder aún la pregunta, es porque aún no tienes la suficiente conciencia emocional, Pero ¡no te inquietes!, Es ya un gran paso hacerse la pregunta e investigar sobre la respuesta.

Palabras y emociones son las dos caras de una misma moneda que, lanzada al aire, siempre caería con las emociones en el lado que no se ve y las palabras como la cara visible.

Prestar atención a la fuente es tan importante como el discurso. Es más importante desde dónde te dices las cosas, que lo que te dices.

Por ejemplo, si en algunos momentos sientes aflicción o estás viviendo una situación de duelo o perdida, es mejor opción mantener un silencio interior,  antes que decirse frases escuchadas aquí y allá, pero que no nos habitan.

Photo by rawpixel.com from Pexels

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Cuando desees un “yo puedo” como auto-motivación, te propongo algunas palabras que te habiten:

  • Yo puedo, porque hay recursos de los que dispongo y aún no he utilizado. ¿Cuáles son?
  • Yo puedo, porque en situaciones pasadas similares he podido. ¿Recuerdas la última?
  • Yo puedo, porque de esas situaciones pasadas similares a hoy. ¿Que aprendí nuevo?

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